Al término de la derrota ante Cruz Azul, el técnico de Centellas Gerardo Castillo compareció ante los medios de comunicación dando sus pensamientos sobre el partido de las Centellas. “Hay que ser realistas, somos un equipo que tenemos que tener optimismo, pero tenemos que ser realistas. Por momentos nos descuidamos en la zona defensiva y nos cuesta los partidos. Mentiría si dijera que vamos a ganar todos los partidos, pero prometo trabajar con humildad y esfuerzo para cambiar el rumbo del equipo y no estar perdiendo o empatando”, arrancó diciendo en la conferencia post partido.
“Sacamos todos los lunes un análisis contra el que jugamos y contra el que jugaremos, con base en eso vemos qué hay por mejorar. Después de ahí buscamos sumar para las chicas, tienen un potencial increíble, no nos damos por vencidos. Te puedo asegurar que si tenemos una rachita de victorias vamos a levantar, queremos ser un equipo peligroso”, aseguró sobre la actualidad que viven las Centellas.
Sobre las razones del mal paso que tiene su equipo, Castillo piensa que es un tema mental. “Pasan muchas cosas. Lo mental, errores puntuales. Yo soy el responsable aquí, eso les digo a las jugadoras. Nos está costando muchísimo, el proceso es complicado, pero la recompensa será grande. Queremos que los equipos nos vean como un equipo de buen nivel, hay que seguir buscando los resultados”.
El técnico de Centellas aseguró que no todo es malo y su equipo sigue entregando buenos momentos de juego. “Llenó mucho el ojo nuestro segundo tiempo generando ocasiones. La indicación era tomar riesgos y abrirnos. El ingreso de los cambios generó desestabilidad en el equipo contrario, yo quisiera ser ofensivo siempre, pero hay que ser realistas hay primero que darle solidez defensiva al equipo. Primero hay que partir de la defensiva y luego generar opciones de gol”, comentó.
“Si nos queremos dedicar a esto tenemos que aguantar este tipo de resultados, le pongo el pecho a las balas. Espero que vengan mejores resultados”, finalizó sobre lo complicado que es vivir una crisis de resultados.