Sólo tres compañías gasolineras podrían sobrevivir en México dadas las limitantes que ha impuesto el Gobierno Federal a los permisos de importación y a los cambios en la reforma energética que han desincentivado la inversión, reconoció el presidente de la asociación Hidroamegas, Ramón Lomas Torres.
Indicó que tal parece que en México nada más tres marcas son las que van a permanecer: una es Mobil, la otra será Valero y la tercera, Pemex. En tanto que todas las demás que no tienen infraestructura en el país y que hayan invertido en terminales de almacenamiento, son las que se irán. “En el país sólo Pemex, Mobil y Valero son quienes tienen terminales de almacenamiento, de ahí en fuera, todas las demás, parece que están tendiendo a salirse del mercado. La prueba está que las gasolineras que anteriormente eran Total, se están convirtiendo en Valero”.
Comentó que otra compañía que quizá logre quedarse en el país pudiera ser Shell, dado que prácticamente es surtido en su totalidad por Pemex, pero todas las demás que están en el mercado tienden a desaparecer y por ende las distintas estaciones de servicio también están cambiando de marca y varias incluso ya están regresando a Pemex.
Estableció que con el anterior Gobierno Federal hubo muchos permisos de importación de muchas empresas legales, sin embargo, quizá no todas importaban el producto de manera legal y que era lo que se llamaba como huachicol fiscal, por lo que cruzaban el producto y lo metían bajo otro concepto que no era diésel ni gasolina y de esa manera salvaban algunos impuestos.
Derivado de ello, dijo que la autoridad federal empezó a apretar “y eso yo creo que fue un punto bueno para el Gobierno, a pesar de que se llevó entre los pies a muchas otras empresas, aunado a la Reforma Energética que también ha desincentivado que varias compañías extranjeras vean una buena opción para invertir en el país”.
Asimismo, reconoció que el sector gasolinero local se encuentra hasta cierto punto en ascuas y en espera de que se destraben algunos permisos para algunas personas que tienen trámites para aperturar nuevas estaciones ante la Comisión Reguladora de Energía. “Esto parece seguir estando atorado, ya que no fluyen y salen muy pocos permisos cada sesión del Consejo de la CRE y los poquitos que salen, son para gas”.