Alrededor de seiscientos mil litros de leche se comercializan diariamente en Aguascalientes sin ser contabilizados por la autoridad agropecuaria, a razón de que ese producto es adquirido por artesanos o familias que lo transforman en quesos, yogurt u otros alimentos, aunque no tienen la calidad y los nutrientes que exige la industria de la leche, aceptó el presidente de la Unión Ganadera Regional Aguascalientes (UGRA), Juan Pablo Franco Díaz.
Sin embargo, el dirigente aseveró que alrededor de ocho mil productores se encuentran en riesgo de desaparecer si el Gobierno Federal acepta que el sector lechero nacional, incluido el aquicalidense, sea una moneda de cambio para conseguir otros beneficios ajenos a este gremio dentro del TLCAN.
Hoy en día, la industria establecida en Aguascalientes trabaja con un millón cien mil litros diarios, donde se exigen determinadas estrategias de alimentación que generen la calidad que se logra en establo formal, lo que no sucede con la leche artesanal, ya que las vacas se alimentan directamente en los campos y no con las mezclas de alimentos propuestas por nutriólogos.
En entrevista con El Heraldo, aseveró que Aguascalientes nunca ha podido vender un litro de leche a los Estados Unidos, sin embargo, aquí sí les compran toneladas de suero y “todas las porquerías que las hacen pasar como lácteos”, pero no lo son.
MOMENTO CRUCIAL. El próximo miércoles, el sector lechero de Aguascalientes, representados por más de 100 productores, se reunirá con el titular de la Sagarpa, José Calzada, para conocer de cerca la postura de México en materia de leche ante la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte.
“Desde siempre, la leche ha sido moneda de cambio, y lo peor es que ha sido por cosas que no le benefician a este sector, sino a otros como el automotriz, que en el caso de Aguascalientes ni siquiera las empresas son nacionales o locales, sino extranjeras y particularmente del Japón”.
El problema continúa siendo que el Gobierno Mexicano no ha querido apoyar a los productores nacionales y locales, y si no los defienden de cara al TLCAN, este sector desaparecerá, se acabará la gallina de los huevos de oro en México, y luego tendrán que importarla mucho más cara de otro país.
“El día en que México deje de producir leche, ese día otros países la venderán al precio que sea y que ellos quieran, donde los mexicanos tendrán que comprarla muchísimo más cara; además, procederán a un sistema de subsidios para el productor. Esta situación revela un tema muy complicado que requiere de una postura clara del secretario de Agricultura y Ganadería y de la Confederación Nacional Ganadera”.
Para este sector es preferible que no entre el suero en polvo, del cual se elabora una diversa gama de productos como quesos, yogurt, leches, en donde se engaña al consumidor porque no tienen ninguno de los nutrientes para considerarla leche, ya que todo lo bueno se le quitó en los EUA, como serían las grasas y la mantequilla.