Dalila Sarabia
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El cambio de rutina, el estrés, la ansiedad, el miedo, los trastornos del sueño y la falta de actividad física pasarán factura en esta cuarentena a los capitalinos sedentarios con kilos extras.
El incremento de peso, particularmente de grasa, estimó Mariana Valdés, jefa de la carrera en Nutriología en la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, será de entre 500 gramos y un kilo por semana.
Tomando como base las nueve semanas que van en cuarentena, desde que fueron suspendidas las clases, se podrían sumar más de cinco kilos, sin contar las semanas restantes.
Basta consumir entre 300 y 500 kilocalorías más al día para que el aumento de peso se registre.
“La ganancia de medio kilo de grasa semanal deriva en el aumento del consumo de 500 kilocalorías al día.
“Entonces, si yo como entre 300 y 500 kilocalorías más al día, al término de la semana el estimado sería ganar medio kilo de grasa a la semana”, explicó la nutrióloga.
El problema no son las calorías adicionales, sino cuántas no se está gastando por la falta de actividad física debido al encierro.
La ingesta de 500 kilocalorías más al día equivale, detalló la nutrióloga, a comerse cuatro rebanadas de pan de caja.
Las mujeres de entre 30 y 45 años deben ser más precavidas con su alimentación, pues son más propensas a tener un incremento de peso importante.
“En lugar de identificar y expresar lo que estamos sintiendo nos vamos a la comida porque ahora tenemos mayor acceso a ella”, subrayó Ivonne de la Vega Morales, psicóloga de la Salud.
El aislamiento, continuó la experta, debe ser una oportunidad para mejorar los hábitos alimenticios.
“Teníamos otras dinámicas y nosotros decíamos que no podíamos tener un estilo de vida más saludable.
“Hoy en día estamos en la casa. Entonces, me parece más viable que logremos nuestros objetivos como el tener un horario para desayunar, uno para comer y uno para cenar”, consideró la experta de la Facultad de Psicología de la UNAM.
De no tomar conciencia de lo que se está comiendo y el no tener actividad física, alertó que estos desórdenes alimenticios se podrían prolongar aún superada la emergencia sanitaria.
Ambas expertas recomendaron adquirir productos frescos y no sólo alimentos procesados y cómodos que, que no aportan la misma cantidad de vitaminas, minerales y fibras.
Además, llamaron a la población a dedicar algunos minutos del día a hacer actividad física en su casa, que puede significar la diferencia entre subir o no algunos kilos en la cuarentena.