Lorena Becerra
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Salud anunció ayer que se produjeron mil 434 nuevos contagios por Covid-19 en México.
Esta es la segunda cifra más alta anunciada desde que inició la pandemia, después de los mil 551 contagios del pasado viernes 1 de Mayo. El promedio de contagios semanal ha pasado de 965 a 1339 en los últimos 15 días.
A pesar de que ha aumentado el número de personas con registro oficial de contagio, así como el número de hospitalizaciones y decesos, el número de pruebas diarias para detectar coronavirus se ha reducido en fechas recientes.
El 28 de abril fue el día con más pruebas, pero el 3 de Mayo sólo fueron 2 mil 48.
Grupo REFORMA ha reportado que incluso personas con síntomas que trabajan en el sector salud han tenido problemas para poder acceder a la pruebas del Covid.
Llama la atención que México haya decidido reducir su número de pruebas cuando estamos a punto de llegar a la fecha que el Gobierno dictaminó como el pico máximo de contagios: el 6 de mayo.
Ante señalamientos de la escasez de pruebas, México ha sostenido que la base para conocer el número de contagios se encuentra en estimaciones que provienen de observar una muestra de 475 Unidades de Salud Monitoras de Enfermedades Respiratorias y de datos de las 26 mil unidades de salud que existen a nivel nacional.
Sin embargo, al entrar a la Fase 3, las estimaciones de contagios han pasado a un segundo plano, según lo expresado por el Subsecretario de Salud, Hugo López Gatell. Ahora el foco está en el número de hospitalizaciones y decesos.
Las pruebas no sólo sirven para diagnosticar correctamente a los pacientes. También ayudan a medir la forma como se esparce el virus, aislar los casos asintomáticos y tomar decisiones de reapertura evitando futuros rebrotes.