Moisés Ramírez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Los aceites comestibles aceleraron en agosto su encarecimiento a niveles no vistos desde hace 13 años para un octavo mes del año, al alcanzar en la primera de este mes un alza anual de 22.7 por ciento, según cifras del Inegi.
De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor, publicado ayer, ese incremento es cuatro veces mayor al alza que presentaron hace un año y es también el más alto para cualquier mes desde febrero del 2009.
Con el ajuste, en cadenas de autoservicios del área metropolitana de Monterrey y de CDMX la botella con 946 mililitros de aceite de soya cotiza en un promedio de 39 y y 37.6 pesos por unidad, respectivamente, muestran datos de la Profeco.
Desde enero pasado, los aceites arreciaron su encarecimiento al abrir el 2021 con un alza anual de 8.6 por ciento.
La causa, explicó Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), deriva del aumento que en los últimos 12 meses sufrieron los precios internacionales del maíz y la soya, de 62 y 44 por ciento, respectivamente.
Esto como resultado de la mayor demanda de éstos y otros granos por parte de China y por la sequía que sufrió Brasil, uno de los principales productores del mundo, así como por la caída de inventarios por la reactivación de las principales economías y el crecimiento de la producción pecuaria también a nivel global.
En el caso de México, GCMA expuso que debido al alza mundial de los granos, el valor total de las importaciones de éstos y de oleaginosas de enero a julio pasados se disparó 63 por ciento anual, a un récord de 8 mil 935 millones de dólares, frente a un incremento del 11 por ciento en el volumen.
De ese monto, la mayor parte correspondió a maíz y soya, en ese orden, y en términos de costo por tonelada importada la de maíz subió 63 por ciento y la de la soya aumentó 49 por ciento.
“El alza de la materia prima a nivel global ha incrementado el precio del aceite comestible en México en un rango que va del 18 al 27 por ciento, dependiendo del tipo de producto, y el impacto no ha sido en la misma proporción del aumento de los granos debido a la apreciación del tipo de cambio”, detalló Juan Carlos Anaya, director de GCMA.
“Hay una fuerte demanda de granos, en especial de China. Éste país se volvió en el principal comprador de maíz, con 24 a 26 millones de toneladas métricas cuando lo normal eran 7 millones de toneladas, también es el mayor importador de soya con más de 100 millones de toneladas”.
Anaya estimó que los precios del aceite seguirán con presiones al alza derivado de la fuerte demanda de soya y maíz que sigue presentándose a nivel global.
“De aquí a finales del año vemos que el precio podría subir más y luego podría comenzar a descender una vez que entren las cosechas de Estados Unidos y de Brasil, pero esa baja sería siempre y cuando la demanda no siga aumentando”.
El alza de 22.7 por ciento en los precios de los aceites comestibles también superó por mucho la tasa anual de inflación general de 5.58 por ciento de la primera quincena de agosto que ayer reportó el Inegi.