Ante el incremento de la delincuencia del fuero común en prácticamente toda la entidad, la venta de alarmas y cámaras de videovigilancia para casas y negocios está creciendo de manera exponencial, informó el presidente del Consejo Consultivo de la empresa de seguridad Ledu, Enrique Lemus Méndez.
En el marco de la I Expo Seguridad, el empresario reveló que la colocación de cámaras de video crece a un ritmo del 10% mensual, en tanto que las alarmas mantienen un incremento cada mes de hasta el 3%.
En su exposición, indicó que la delincuencia se ha incrementado en todos sentidos porque la población también se ha expandido notablemente y lo hace en un estado que es cada vez más activo en lo económico y eso definitivamente atrae a ladrones y otra clase de perfiles deseosos de querer aprovechar a su manera la pujanza de la entidad.
Esto como elemento adicional al escenario que a nivel nacional indica igualmente un aumento en la inseguridad y los hechos delictivos de toda clase, donde definitivamente la sociedad tiene que asumir su parte y tomar medidas precautorias para sí mismos y su entorno inmediato.
Es una realidad que cuando en una colonia o fraccionamiento roban una casa y el propietario decide instalar una alarma, el resto del vecindario procede en la misma forma, de ahí que en un corto plazo se llenan de artefactos determinadas calles, pues la experiencia nadie la quiere repetir en su propiedad.
Esto se da más en asentamientos de tipo medio hacia arriba, pues hay una cuota mensual de 300 pesos para tener el servicio y no todas las familias quieren o pueden solventar ese gasto.
Respecto del ámbito comercial, dijo que desde los más pequeños negocios, hasta los de gran dimensión y en casi cualquier zona de la ciudad, se están equipando con cámaras de video vigilancia.
Recordó que hace una década un servicio de alarma en casa representaba una inversión de entre 15 mil a 25 mil pesos, sin embargo, hoy en día cuesta 4 mil pesos más la renta mensual, lo que lo hace mucho más accesible para la generalidad.