Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El despliegue de las Fuerzas Armadas mexicanas para controlar el tráfico migratorio en las fronteras norte y sur del País alcanzó un nuevo nivel máximo.
En lo que va del Gobierno de Joe Biden, México ha incrementado en un 275 por ciento la presencia de militares, marinos y guardias nacionales en puestos de control.
Para mayo y junio de este año, el personal asignado a esa tarea ascendió a 27 mil 572 elementos de las Secretarías de la Defensa Nacional, de la Marina y de la Guardia Nacional.
La presencia de fuerzas federales aumentó en 20 mil 214 elementos, en comparación con los 7 mil 348 reportados en enero, cuando Biden asumió la Presidencia de EU.
La cifra también representa un nuevo récord en la política migratoria mexicana, ya que la estrategia militarizada no había alcanzado esas dimensiones, ni siquiera durante el Gobierno de Donald Trump.
En junio de 2019, luego que Trump aceptó retirar sus amagos arancelarios, el Gobierno mexicano ordenó operativos con una presencia de 25 mil 500 elementos federales: 15 mil en la línea divisoria con EU y 10 mil 500 en los límites Centroamérica y algunas entidades del sureste.
Para octubre de ese año la cifra se elevó a 26 mil 916 agentes para vigilancia, puestos de control, rescate de migrantes -en vehículos, casas y hoteles–, así como una “cortina” de retenes en la zona del Istmo.
En mayo, el informe sobre las fuerzas armadas en controles migratorios ya reflejaba 27 mil 562 elementos.
Casi a la par, México anunció el cierre de fronteras y la donación de 2.5 millones de vacunas AstraZeneca por parte de EU.