Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los piquetes a ductos de Pemex en la Ciudad de México, para la ordeña de combustible, aumentaron en un 169 por ciento en un año, según cifras de la petrolera.
De 13 a 35 pasaron las tomas clandestinas entre el periodo de enero-noviembre de 2022 al de 2023, refieren los registros más actualizados de Pemex.
En 2021, la petrolera contabilizó cinco puntos de ordeña y en 2019 otras 15.
En la Ciudad de México existen varios ramales de ductos que provienen de la Refinería de Tula, en Hidalgo, o de la Terminal Marítima de Tuxpan, Veracruz, que envían diverso producto a la Terminal de Almacenamiento de Azcapotzalco.
Los ductos, principalmente para el envío de gasolinas y turbosina, también se conectan a la terminal Satélite Oriente, en la calle de Añil, junto al Palacio de los Deportes, y en la terminal Satélite Sur en la zona de Barranca del Muerto.
Apenas en enero, vecinos de la Colonia Jardín Balbuena, en la Alcaldía Venustiano Carranza, reportaron a las autoridades capitalinas un fuerte olor a gasolina. Agentes de Pemex localizaron una toma ilegal en el interior de una casa de la calle Lorenzo Boturini.
Luego, en febrero fue hallada una bodega ilegal de huachicol en la Colonia Granjas México, en Iztacalco, donde está la terminal de Añil.
A finales de marzo, vecinos de al menos ocho colonias de la Alcaldía Benito Juárez denunciaron agua contaminada por un aparente combustible.
Tras dos semanas de las quejas, personal de la Guardia Nacional y el Ejército tomaron el pozo Alfonso XIII, a casi tres kilómetros de la Terminal de Almacenamiento de Pemex Barranca del Muerto.