Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Un tribunal federal de Campeche prohibió al Gobierno federal ejecutar obras del Tren Maya, pero únicamente en el Municipio de Calakmul en dicha entidad.
El Tribunal Colegiado del Trigésimo Primer Circuito redujo este miércoles los efectos de la suspensión provisional otorgada el pasado 14 de enero por el juez Primero de Distrito en Campeche, como parte de un amparo promovido por indígenas Mayas y Ch´oles asentados en Xpujil, cabecera municipal de Calakmul en la que está prevista una estación del tren.

El juez había concedido una suspensión generalizada para el efecto de que las autoridades “se abstengan de realizar actos tendientes a la ejecución del Tren Maya”, proyecto de casi mil 500 kilómetros para el cual ya están en curso las licitaciones de los tres primeros tramos.

Al resolver una queja del Gobierno por dos votos contra uno, el tribunal colegiado limitó la suspensión para los siguientes efectos:

“Que las autoridades se abstengan de realizar actos tendientes a la ejecución del proyecto denominado Tren Maya únicamente en lo que atañe a la comunidad indígena que acude a esta instancia constitucional, es decir, para que no se ejecute esa proyecto de obra dentro de la zona geográfica de la referida comunidad”.

Los magistrados de la mayoría aclararon que sólo quedan prohibidas nuevas construcciones, no la rehabilitación o mantenimiento de vías férreas que ya existieran, y tampoco se prohíbe realizar licitaciones, obtener permisos ambientales, ni ningún otro trámite administrativo necesario para el proyecto.

El juez resolverá el 3 de marzo si concede la suspensión definitiva, para lo cual ya contará con informes adicionales del Gobierno. La sentencia del tribunal colegiado no obliga al juez a resolver en los mismos términos.

Para Fonatur, la suspensión no representa un problema, al menos por ahora.

Las tres licitaciones en curso abarcan tramos que irán de Palenque, Chiapas, a Izamal, Yucatán, y aprovecharán el derecho de vía del Ferrocarril Chiapas-Mayab.

El segundo tramo corre por el oeste de Campeche y contempla estaciones en Escárcega, en la capital, en Helcechakán y en Calkiní, para de ahí seguir hacia Yucatán.

Calakmul sería parte del último tramo del tren, aún pendiente de licitar, que cerrará el recorrido e irá por la selva desde Bacalar, Quintana Roo, de regreso a Escárcega. Las obras de este tramo probablemente no iniciarán este año.

Los quejosos impugnan la validez de la consulta indígena celebrada por el Gobierno en noviembre y diciembre de 2019 para avalar el proyecto, y el tribunal colegiado consideró que sí tienen interés legítimo para impugnar.

“Este tribunal estima que el hecho de que el Tren Maya pueda generar alteración en la tierra, bosques, flora, fauna, los recursos naturales, el medio ambiente, la biodiversidad, el agua, la salud, entre otros, en los que tienen su asiento los grupos indígenas, alteraciones que sin duda alguna ocasionarían un daño irreparable a dicha comunidad”, dice la sentencia.