La jefa de departamento de Educación Especial del IEA, Diana Gómez Muñoz, admitió la persistencia de la exclusión y bullying por parte de los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria hacia sus compañeros que enfrentan alguna discapacidad, y esta realidad se continúa trabajando arduamente para lograr la inclusión en las escuelas regulares.
En estos tiempos de educación a distancia, dijo, los profesionales de educación trabajan intensamente con los docentes para que acaben con la exclusión, porque se encuentra todavía a algunos que se preguntan si deben recibir o no en sus planteles a estos estudiantes.
EL PROBLEMA, LOS ADULTOS. A nivel federal, apuntó, existe la estrategia nacional de educación inclusiva que se debe implementar en los tres niveles de educación básica, lo que significa que cada estudiante debe recibir lo que necesita, tenga o no discapacidad, donde la prioridad es el alumno.
Agregó que con los niños y los adolescentes se han logrado avances, aunque con la población adulta se batalla más para que acepten la convivencia con la discapacidad
LAS USAER. En entrevista con El Heraldo, Diana Gómez Muñoz indicó que el equipo interdisciplinario de las unidades de apoyo a la Escuela Regular conocidas como las USAER, acuden con los docentes regulares e incluso con padres de familia para que comprendan esta realidad, aprenda a aceptarla y convivir con naturalidad con ella.
Para hacer esta sensibilidad, este departamento de educación especial cuenta con 52 trabajadores sociales, 18 trabajadores en cada centro de atención múltiple (CAM) y 1,080 docentes que acuden a las escuelas regulares para apoyar a los maestros y de esta manera facilitar la inclusión de los menores que enfrentan alguna discapacidad.

Actualmente, en nuestro estado existen 4,565 menores que sufren de alguna discapacidad y que participan en Escuelas Regulares.