Por Juan Pablo Martínez Zúñiga

El estado de Aguascalientes no suele mencionarse entre aquellos con un grueso de producción cinematográfica estable o notable, aunque los esfuerzos por parte de muchos jóvenes estudiantes o con iniciativa creativa propia han tratado de revertir eso. Uno de ellos es el debutante Francisco Hafid Roguero, quien después de dos años de esfuerzo logró consolidar este proyecto titulado “La Productora De Mi Vida”, el cual como toda ópera prima centra todas sus intenciones discursivas en una necesidad imperativa por contar una historia con relevancia personal casi a modo de catarsis o exorcismo creativo con todas las rigurosas influencias plásticas y narrativas que lo moldean, pues ante todo resulta evidente que Hafid es un cinéfilo antes que cineasta, y esa es la mecha que enciende su petardo imaginativo.

La trama se sustenta en las bases argumentales del drama más accesible, pero con cierto giro autobiográfico al momento de que su protagonista es un joven aspirante a director. Éste, llamado Neri (interpretado con cierto candor por Alejandro Gutiérrez), es un adolescente que sueña con realizar una película, pero sus sueños se ven truncados cuando se le diagnostica una enfermedad terminal con plazo de dos meses. Su madre (Fernanda Tapia), además de entregarse a la tristeza por la frágil condición de su hijo, decide apoyarlo como productora en la creación de un cortometraje que él ha elucubrado sobre la figura de José Guadalupe Posada para registrarlo en un concurso nacional de cortos como una alternativa a su incurable estado de salud además de plantearlo como una catarsis tanatológica. De este modo recluta a amigos, vecinos y personas allegadas a su vida para cumplir su último sueño: dirigir.

Todo el proceso de creación dentro del filme se percibe análogo a la gesta del director Hafid por conjurar este proyecto, y el resultado tiene tanto sus puntos de interés como los bemoles propios de un primerizo. Lo innegable es el entusiasmo y la genuina necesidad por narrar esta historia en particular, en donde podemos apreciar el conocimiento técnico que posee su creador al encuadrar y mover su cámara acatando al formalismo cinematográfico e incluso echando mano de su formación como espectador para construir escenas reminiscentes a otras cintas a modo de entusiasta acotación cinéfila (v.g. la secuencia inicial, la cual además de fungir como prenoción en cuanto al destino del protagonista remite inmediatamente a la muerte de don Vito Corleone en “El Padrino”, entre otras), además de varios guiños geek propios de un millenial.

La cinta procura generar un balance entre lo dramático y un sentido del humor que se pretende oscuro, mostrando un desenfado evidente por parte del binomio madre-hijo en no sucumbir a la precaria situación del muchacho bromeando incluso con su inminente fallecimiento, pero el equilibrio suele cargarse hacia el melodramón heredero de Yolanda Vargas Dulché cuando el personaje de Fernanda Tapia, quien domina en varias escenas de la cinta, sobrevende su imagen de madre fuerte y luchona que llora y gime sin parar en un rictus de actuación desmedida para subrayar lo evidente. El resto de personajes se ve también afectado por una falta de exploración psicológica que permita una justificación en cuanto a sus acciones o proceder, pues todos semejan autómatas que existen tan solo para acatar los deseos del personaje principal, no así un hombre de edad madura interpretado por José Concepción Candelas (Chon Candelas para los cuates) que funge como la figura paterna ausente pero necesaria en la vida de esa rota microfamilia y al que se le pudo sacar más provecho como motor dramático.

Con estos desperfectos, “La Productora De Mi Vida” tiene un núcleo de interés por aludir directamente a la percepción de todo circunstante cinematográfico que aspira o fantasea con realizar una película, y ese sueño se cumple tanto en la ficción como en la realidad para Hafid, quien esperamos logre continuar su trabajo para depurar y refinar su evidente deseo por su consolidación como realizador.

Nota: el filme está disponible tan sólo en las plataformas Claro Video y Mowies.

Correo: corte-yqueda@hotmail.com