Por quinto día consecutivo los Baltimore Ravens pusieron a varios jugadores en la lista de reservas por COVID-19, lo que trajo una serie de consecuencias que habrá que repasar poco a poco para no perderse. La noticia del contagio del mariscal de campo Lamar Jackson se hizo oficial este viernes cuando Baltimore lo colocó en la lista de reservas por COVID-19 junto al fullback Patrick Ricard, el liniero defensivo Justin Madubuike y el long snaper Morgan Cox que son los nuevos casos positivos.
El lunes los Ravens anunciaron a tres jugadores en esta lista que fueron Mark Ingram, JK Dobbins y Brandon Williams mientras que el martes fue turno de Pernell McPhee para que el miércoles se añadieran Calais Campbell, Patrick Mekari y Matt Skura con Jihad Ward cerrando la lista el jueves. En total son 12 jugadores los que han resultado contagiados en este brote en Baltimore sin contar a diferentes entrenadores; tales números han levantado cuestionamientos sobre si el equipo no respetó los protocolos impartidos por la NFL e incluso un miembro del staff fue despedido al confirmarse que rompió uno de los protocolos.
Con todos estos contagios confirmados la NFL anunció que el juego entre Steelers y Ravens se movió una vez más pasando del domingo al mediodía al próximo martes a las siete de la noche tiempo de México, volviendo a ser horario estelar. El partido inicialmente estaba programado a para jugarse el pasado jueves, pero fue movido al domingo por los positivos de Baltimore y una vez más tuvo que moverse. Este cambio repercute también para la semana 13 ya que el juego entre Cowboys y Ravens que estaba programado para el jueves por la noche fue movido al lunes 7 de diciembre a las cinco de la tarde. Otra mala noticia que se sumó a estos contagios fue que Pittsburgh anunció a tres jugadores dentro de la lista reserva COVID-19 en los que destaca el defensivo Stephon Tuitt; Pittsburgh tuvo día libre este viernes ya que el head coach Mike Tomlin prefirió liberar a sus jugadores hasta conocer el futuro del juego ante los Ravens.
Así pues, el juego se disputará si paran los contagios en Baltimore el próximo martes a las siete de la noche con Robert Griffin III como mariscal titular de los Ravens y muchas bajas en ambos lados. La NFL afronta días complicados con mucha tensión en un panorama que se complica más por los contagios no sólo en estos dos equipos, sino en varios más que comienzan a poner nerviosos a muchos de los altos mandos de la liga.