Por: Hugo Morales Lozano

Hace mucho tiempo en una galaxia no tan lejana… se designó el 4 de mayo como el día oficial de Star Wars, en un principio sólo un grupo de fans lo celebraban, debido a la similitud de su icónica frase “may the force be with you” y la fecha en inglés (May 4th), hasta que los mismos realizadores decidieron hacerlo oficial, a tal grado que el estado de California ya la reconoció como una fecha conmemorativa a partir de 2019.

Este año se celebró una edición más, fans de todas las edades aprovecharon para ver las películas, las series, jugar los videojuegos, o incluso asistir a las áreas temáticas que se localizan en los parques Disney en Estados Unidos; las redes sociales tampoco no fueron la excepción, cada año las y los fans expresan su amor por el universo de George Lucas, fruto de un trabajo que inició dicho cineasta a finales de los años 70.

Como mercadólogo y fan, me asombra la historia de Star Wars como “producto”, fue el resultado a una necesidad que había en la industria del cine por lanzar historias de ciencia ficción, la primera película fue estrenada en 1977 y se destacó por los efectos especiales de su época, ganando 6 premios Oscar, y marcando una importante tendencia en el mercado cinematográfico, cabe mencionar que hizo temblar a la saga James Bond, haciendo que filmara “Moonraker» para 1979, con sus respectivas modificaciones a la obra original de Ian Fleming.

La trilogía original no sólo revolucionó el esquema narrativo de héroe, mentor y villano, sino que sus historias iban abriendo la imaginación de su audiencia, creando un vínculo fuerte a través de los personajes, la música de John Williams, y el merchandising, he ahí sus estrategias de “cobranding”, donde dos marcas colaboran en conjunto para ofrecer un producto o servicio, y hasta la fecha hemos visto videojuegos, series de televisión, homenajes narrativos, juguetes, LEGO’s de Star Wars, entre otros elementos pensados para la gente que creció o está iniciándose como «padawan” con estas historias.

Si algo reconozco es que es una marca que utiliza marketing emocional al 100%; su película The Phantom Menace (1999), a pesar de que decepcionó por el CGI en su momento, llenó los cines de Estados Unidos para ver su primer tráiler y luego abandonar la función de la película en turno, según The New York Times; la secuela The Force Awakens (2015) agotó los boletos de las cadenas de cine para las funciones de medianoche, su historia es una copia de la película original, pero personalmente, su apuesta por la nostalgia fue lo que unió a tres generaciones de fans, principalmente a las familias; y con la serie The Mandalorian, la clave estuvo en crear historias para fans y no tan fans en Disney Plus.

Con todo lo anterior, no estoy diciendo que la guerra de las galaxias sea una marca perfecta, también ha experimentado tropiezos en estos últimos 45 años y ha sabido superarlos, no se quedaron de brazos cruzados esperando un golpe de suerte, empezando con que la “suerte” en Star Wars no existe, y la gente involucrada es apasionada y estudia cada detalle de su audiencia, incluso ha sido la misma que creció con las historias originales, y saben cómo se rige la industria del entretenimiento actualmente. Toma de aquí lo que te resulte útil, y que la Fuerza te acompañe… siempre.

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