En ningún momento se ha negado el acceso a los centros de Readaptación Social, a los abogados que con la acreditación jurídica de ser el representante legal de algún imputado, se presenten en el horario ordinario establecido en este tiempo de pandemia, de 9:00 a 17:00 horas, o a cualquier otra hora que de urgencia se requiera, siempre y cuando presente la autorización de un juez.

De acuerdo a información proporcionada por el área de Comunicación de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, de la que dependen los Ceresos, esto es un mecanismo establecido a raíz de la pandemia específicamente, para lograr prevenir contagios de COVID-19 a quienes están privados de su libertad, lo cual se ha logrado hasta ahora.

Además, se indicó, se trata de mantener un control en el entrar y salir de abogados, que necesariamente deben acreditarse como defensores de quienes pretenden visitar, para lo cual se les pide el documento emitido por un juez, pues también se llegaron a presentar casos de que iban dos o más abogados, diciéndose defensores de algún interno, pero resultaba que éste ya tenía representante legal, “otros decían que los iban a representar, les cobraban y luego ya no volvían”.

Por eso es la importancia de que sea un juzgado el que determine quién es el representante legal de los imputados, para lo cual debe estar acreditado jurídicamente y tener además el consentimiento de la Persona Privada de su Libertad, pues si bien el abogado no necesariamente tiene que conocer físicamente a su cliente, pero para serlo sí necesita estar acreditado y no que vaya simplemente en busca de un cliente ya recluido.

Lo que se debe dejar en claro, se resaltó, es que al Cereso no se puede dejar pasar a todo aquel que se diga ser abogado o representante legal de un interno, pues para ello hay reglas y una de ellos es identificarse como litigante y tener la acreditación legal, que exclusivamente la otorga un juez.

Y de ninguna manera, se dejó de manifiesto, se limita el acceso para dialogar con sus clientes en el Cereso, no obstante, por cuestión de seguridad es que se ha limitado el horario, pero en casos especiales en que ese encuentro entre defendido y defensor sea necesario fuera de ese tiempo, también se les da acceso, siempre y cuando se tenga la orden legal, y es que en materia de leyes, no sólo vale la palabra, sino los documentos que validen hechos, como en este caso, la representación legal.