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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció ayer que es un político obsesivo y que no le gusta delegar responsabilidades.
Durante entrevista radiofónica en el programa Telereportaje, de Tabasco, reconoció que esa es una de las razones por las que decidió nombrar a su paisano, Adán Augusto López, como Secretario de Gobernación, pues necesita que alguien se encargue de la interlocución política, y él tenga tiempo para atender personalmente los proyectos y programas prioritarios de su Administración.
«En el noble oficio de la política es muy importante tener colaboradores con principios, con ideales y, sobre todo, leales, de confianza. Entonces, Adán me ha aligerado la carga, porque ya me está ayudando en todo lo que es la relación política con los poderes, gobiernos estatales y yo estoy dedicando más a que se terminen todos los proyectos estratégicos, de desarrollo y de bienestar.
«Me da más tiempo a mi para andar recorriendo el País, para seguir empujando el elefante, para que camine y que siga llevando a cabo la transformación del País. Además, soy un poco obsesivo, no me gusta, en lo que considero fundamental, no me gusta delegar mucho o estar nada más recibiendo informes. Hay un dicho que es muy bueno para estos casos: orden no supervisada, no sirve para nada. Entonces me corresponde a mí ver las obras», dijo.
Por otro lado, López Obrador reveló que pidió al Secretario de Gobernación trabajar día y noche para atender sus nuevas responsabilidades.
Incluso bromeó al asegurar que le sugirió instalar una hamaca en las oficinas de Bucareli.
«Y a Adán le dije que ponga la hamaca, que cuelgue la hamaca ahí en Gobernación, porque tiene que estar día y noche atendiendo todo», expresó.