Un año de luto permanente es el que se ha vivido en Aguascalientes. Fue el 10 de abril de 2020 cuando se confirmó el primer deceso por COVID-19. Después de esa fecha, pasaron dos días más y, desde entonces, a diario ha habido personas que pierden la batalla ante tan mortal virus, de modo que, a casi 13 meses del arribo del coronavirus SARS-CoV-2 a Aguascalientes, se han acumulado dos mil 485 muertos, infinitamente más que los estimados por las autoridades de salud federales y locales.

Al paso del tiempo, hay diversos datos que no empatan, ni en cuanto al número de personas que han resultado positivas, y menos en cuanto a los fallecidos. Es así que, mientras en lo local, hasta ayer, se informó de dos mil 485 fallecidos; a nivel federal, por su parte, se ha dado a conocer que van tres mil 159, en tanto que el Registro Civil de Aguascalientes maneja el dato de que, de febrero de 2020 a febrero de 2021, han sido tres mil 271 defunciones relacionadas con un diagnóstico de COVID-19, ya sea sospechoso o confirmado.

De los dos mil 485 muertos por COVID-19, en su gran mayoría, un 61% ha sido de hombres y el 39% restante, de mujeres. El 70% de estos corresponde a gente que vivió en Aguascalientes; un 4% corresponde a Jesús María, al igual que Rincón de Romos; 3%, a Pabellón de Arteaga; un 5%, a personas foráneas que acudieron a ser atendidas a hospitales del estado; el resto, en menor o mayor proporción, ha sido del resto de los municipios.

Hasta ahora, los meses con menos muertos por esta causa son marzo y abril del año pasado, con 7 y 34, respectivamente, en tanto que los que más han cobrado vidas son enero de este 2021, con 353 decesos, mientras que, en noviembre del año pasado, se reportaron 350 y, en diciembre, 339; 268, por su parte, fueron de octubre y 257 de febrero. En este mes de abril, se han acumulado, hasta ayer, 66.

El grupo de edad que más decesos ha registrado, en este año, es el de personas de entre 65 a 69 años, con un 14.2%, seguidos por los de 70 a 74 años, con 13.6% de los muertos; en lo que respecta a personas de entre 60 a 64 años, un 12.2% de los contagiados ha perdido la vida.

Los menores de edad no han salido bien librados tampoco, pues el 0.1% de los decesos por COVID-19 recae en niños y niñas de entre 0 a 4 años; el único segmento que no tiene registro es el de 5 a 9 años; de ahí en más, en todos los rangos de edad se han tenido fallecidos, inclusive de entre los 90 a los 99 años.

Del total de decesos ocurridos en abril del año pasado, hasta ahora, mil 606 han ocurrido en hospitales del IMSS, 498 en los del ISSEA (principalmente, el Hospital Hidalgo), 253 perdieron la vida en el ISSSTE, 35 en una clínica privada y 93 en domicilio particular.

En los últimos meses, se ha abordado la posibilidad de que los maestros vuelvan a las aulas, no obstante, en su gran mayoría se han negado a hacerlo, ante el temor de resultar contagiados, y no es para menos, pues, por lo que respecta al sindicato que los agrupa, tienen el reporte de 120 muertos por esta causa, la mayoría de ellos jubilados y que se vieron con complicaciones al presentar comorbilidades, además de 400 contagios más.

Del sector salud, ha sido difícil conseguir la información. Si acaso, manifestantes de hace unos días, que pedían ser considerados para la vacuna, informaban que eran más de un centenar, pero, de manera oficial, no hay información precisa.

La situación es que este luto no tiene fecha para su fin.