Lorena Jiménez
Agencia Reforma

GUADALAJARA, México- Músicos trabajando, sacando a relucir no sólo sus historias, sino también las de una sociedad dolida, tocando y cantando con rabia, con conciencia, con melancolía, con espíritu combativo, de cambio y salvación. Esa es la labor de Andrea Echeverri y Héctor Buitrago desde su trinchera como artistas independientes y con Aterciopelados, la banda que fundaron en los años 90 en Colombia, considerada a la fecha, un emblema del rock alternativo.
“La situación de la mujer ante tanta violencia, el feminismo, pero también la situación climática y ecológica, todo esto, son temas que nos mueven desde hace rato, entonces Los Aterciopelados tenemos muchas banderas y la verdad es que nos encanta que a través de la música podamos hacer tantas cosas positivas”. “Trabajar con la música por las causas que nos llaman nos mantiene siempre movidos, aún en la pandemia, aunque todo el trabajo era a distancia”, platicó Buitrago en entrevista telefónica, desde Colombia.
Su disco Caribe Atómico (1998), por ejemplo, fue de los primeros trabajos con temática ambiental, pero Buitrago y su compañera también han formado parte de distintas campañas como Un Canto al Agua en pro del medio ambiente. Recientemente, Echeverri llevó a cabo en su país la exposición «Ovarios Calvarios. Un canto de sororidad por las víctimas de la violencia sexual en Colombia», donde se presentaron piezas en cerámica hechas por la cantautora.

VUELVEN. Aterciopelados se reactiva en los escenarios y estará de vuelta en Guadalajara este sábado 2 de julio en Guanamor Teatro Estudio, donde además de hacer un repaso por su historia musical tocarán algunos temas de su nuevo disco, Tropiplop.