Para este año, la Academia de Policía Municipal se impuso el reto de formar a doscientos nuevos elementos y hasta el momento se han presentado cerca de 750 jóvenes para ingresar a la corporación, cuya convocatoria se mantiene abierta para captar aspirantes, sean hombres o mujeres, informó la directora de esta institución, Pamela Soria Armengol.
Explicó que de los jóvenes que han realizado un prerregistro, sólo un grupo de 250 serán enviados al Centro de Control y Confianza, es decir únicamente serán mandados aquellos que en el primer filtro salgan mejor evaluados para que acrediten los exámenes correspondientes.
“Hasta ahora se han estado reclutando personas desde los 18 a los 40 años de edad, y de cada tres que se registran, únicamente se queda uno. Los muchachos no pasan el exigente primer filtro a causa de que traen problemas con el consumo de bebidas embriagantes y en otros casos se relacionan con drogas”.
Comentó que esas personas no son candidatos para formarse en la Academia de Policía y prestar un servicio de seguridad pública a la sociedad de Aguascalientes.
La edad promedio de nuevos aspirantes a policías oscila en 23 años de edad. Se reclutan tanto hombres como mujeres, y el 60% de la población continúa siendo masculina y el 40% restante es femenino.
La directora de la Academia de Policía Municipal detalló que hasta el momento se carece del número de policías que requiere la corporación en Aguascalientes y aunque en el ejercicio 2018 se graduaron 105 elementos, ahora se establece una meta ambiciosa de 200 nuevos policías para el Ayuntamiento capital.
Pamela Soria Armengol reconoció que la carrera de policía implica un riesgo por el ejercicio propio de esta actividad, motivo por el cual la ciudadanía debe valorar la labor que desempeñan estos profesionales que prestan su servicio a favor de la población de Aguascalientes, donde varios han dado su propia vida por el otro.
Finalmente, comentó que una gran parte de los interesados para incorporarse a la corporación provienen de familias policías, es decir los jóvenes crecen con la imagen del policía en casa y conocen el trabajo, por lo que deciden continuar esa forma de servicio.