Roberto García
Agencia Reforma

CDMX.- Como acusaciones sin fundamento, así tachó Diablos Rojos del México las hechas por los Leones de Yucatán respecto al presunto robo de señales de los dos primeros juegos de la serie de Campeonato de la Zona Sur.
Luego de que la Liga Mexicana de Beisbol suspendió por un año a Miguel Ojeda, director deportivo de Diablos, y aplicó una multa económica a la institución pese a no encontrar evidencia ni señales del robo, la pandilla escarlata lanzó un comunicado para defenderse.
«Diablos Rojos del México no tolera las trampas, siempre ha jugado limpio. El daño moral que se hace a los Diablos Rojos es lamentable. Contestaremos como siempre, dentro del terreno de juego».