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Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Héroes o villanos, ganadores o perdedores, reales o imaginarios, los icónicos inversionistas son muy, muy masculinos. Pero eso es un error, porque resulta que las mujeres suelen ser mejores invirtiendo, destacó The New York Times.
Fidelity ofreció la evidencia más reciente este mes: durante un periodo de 10 años, sus clientas ganaron, en promedio, 0.4 puntos porcentuales más al año que sus homólogos masculinos. Puede que no parezca mucho, pero en unas pocas décadas puede sumar decenas de miles de dólares o más.
El análisis de Fidelity abarcó 5.2 millones de cuentas de clientes (algunas personas tenían más de una) del 2011 al 2020.
La fuente de los rendimientos superiores de las mujeres es la forma en que comercian. O, mejor dicho, cómo no lo hacen. Las clientas de Fidelity compraron y vendieron la mitad que los clientes masculinos.
¿Por qué los hombres comercian demasiado? Brad M. Barber y Terrance Odean, dos profesores investigadores en inversión y genero, lo atribuyeron en un trabajo a fines de los años 90 al exceso de confianza. ¿Y de dónde viene el exceso de confianza? William J. Bernstein, un neurólogo que centró su atención en la inversión hace años, apunta a la testosterona.
La hormona causa tres problemas para los inversionistas: disminuye el miedo, aumenta la codicia y contribuye mucho al exceso de confianza.
«Hace cosas maravillosas para la masa muscular y el tiempo de reflejos, pero no hace mucho para juzgar», dijo.

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