Se complica la operatividad de los pepenadores con la Fase 3 de la contingencia por el COVID-19, toda vez que cada vez hay menos chatarreras operando y tienen que redoblar las medidas de seguridad, reconoció Israel Ortega González, presidente de la Asociación de Recicladores Ecológicos de Aguascalientes.
Estableció que aunque la Semarnat declaró que la actividad de los chatarreros es esencial y pueden permanecer abiertos, lamentablemente con el inicio de la Fase 3 hay gente que sí está asustada y ya no quiere trabajar, por lo que al día de hoy existe un 40% de chatarreras cerradas, lo cual afecta de sobremanera a los pepenadores porque tienen que hacer traslados más largos y a la vez están más expuestos a la pandemia. “Están batallando mucho, son el último eslabón de la sociedad. Ellos si no trabajan hoy, pues no comen, entonces sí se les dificultan muchísimo más los traslados y la venta porque cada vez hay menos chatarreras abiertas”.
Lo anterior, dijo que se suma a las grandes pérdidas económicas que están teniendo muchos pepenadores al no poder vender lo que recolectan a las chatarreras por estar cerradas, lo que va a provocar que sus inventarios estén creciendo, “y va a llegar un momento que ya no vamos a poder soportar esto y tenemos que cerrar también, porque no hay dinero. A nivel nacional, la economía nos va a pegar de sobremanera a todos los sectores”.
Adicionalmente, Ortega González dijo que tienen un problema con el SAT en cuanto a que no cuentan con créditos fiscales y las multas no las están prorrogando. “Los pagos siguen, los gastos siguen tanto del IMSS y del Infonavit, entonces sí estamos en un problema, porque ahorita no ganamos lo mismo, tanto para las chatarreras que están abiertas y las que están cerradas pues peor, no hay dinero que nos alcance”.