Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La semana pasada, Carlos Loret de Mola entrevistó, en Televisa, a Esteban Moctezuma Barragán con el fin de conocer los propósitos centrales, en materia educativa, de  la próxima administración federal; asimismo, para saber cómo se atenderán los problemas específicos de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE). Quien vio y escuchó esta entrevista, sabe de lo que se trató en ella, y para los que no tuvieron la oportunidad de escucharla, se presentarán algunos fragmentos de la misma con el fin de tener una idea de lo que se hará, en el ámbito educativo, los próximos seis años.

Moctezuma Barragán, sostiene que la actual Reforma Educativa será modificada o derogada, pero fundamentalmente, en lo relativo a la Ley General del Servicio Profesional Docente, con la intención de cancelar, concretamente, la Evaluación del Desempeño Docente. La evaluación, dice el próximo Secretario, presiona y estresa a los maestros;  por eso no hay avances en la educación (básica). Los maestros, también se sienten muy presionados porque no saben manejar la computadora y por este motivo reprueban en la evaluación digitalizada. Por tanto, si suprimimos la evaluación, los maestros se pondrán felices y al ser felices, trabajarán con entusiasmo y motivación para elevar la calidad de la educación.

Desde luego, aclara Moctezuma Barragán, la evaluación no se cancelará totalmente; en nuestra gestión, los directores de las escuelas serán piezas fundamentales porque serán los responsables de evaluar a los maestros. Cada director estará atento de su personal y cuando vea que hay deficiencias en los aprendizajes de los alumnos de la escuela, se reunirá con las maestras y maestros para discutir y analizar la situación, entre todos buscarán las formas para mejorar los aprendizajes de los niños; pero, sobre todo, los maestros recibirán apoyos y orientaciones pedagógicas del director para elevar la calidad de la educación. Y para ingresar al servicio educativo, también seguirán aplicándose los exámenes de oposición para seleccionar a los mejores maestros.

“¿Qué hará la próxima administración con los maestros de la Coordinadora, que son los  principales aliados del próximo gobierno, cuando suspendan clases para hacer marchas como acostumbran?”  El secretario de Educación designado dice: “Vamos a negociar con ellos; les vamos a decir, maestros, el foco de atención está centrado en el aprendizaje de los niños y ustedes tienen el deber de darles clases. Con este argumento y con una buena negociación ellos regresarán a las aulas para atender a los alumnos”.

“En relación con la educación superior, ¿ya no habrá rechazados para ingresar a las universidades?”  “Ya no habrá rechazados, afirma Barragán, tenemos la fórmula. Por ejemplo, si hay 200 mil alumnos que solicitan su ingreso a las universidades, todos éstos pueden ser atendidos de la siguiente forma: el lunes se atiende a un grupo de manera presencial y los siguientes días se va a la investigación; el martes se atiende a otro grupo y éste también se van a investigar; y así sucesivamente hasta atender a todos, de tal suerte que no haya ni un sólo alumno rechazado en las universidades. Hoy el 70 % de los maestros universitarios dictan clases; si cambiamos el método con investigaciones, estaremos en posibilidades de atender a todos los que demanden estudios universitarios y sin gastar ni un centavo más; con la misma infraestructura y con los mismos catedráticos se atenderá toda la demanda”.

Escuchando, al próximo secretario de Educación, queda la impresión que es cuestión de que se haga cargo de la dependencia y a partir del día siguiente quedarán resueltos todos los problemas educativos. Los maestros serán felices y por el simple hecho de ser felices elevarán la calidad educativa; los maestros de la Coordinadora con una buena negociación (?) ya no harán marchas y se dedicarán a mejorar los aprendizajes de los niños; y las universidades, tan sólo cambiando los métodos, atenderán a todos los que demanden educación superior. ¡Fácil!