Uno de los problemas más graves que enfrentó Necaxa esta temporada que ha terminado para ellos fue la falta de gol en sus delanteros. Únicamente fueron 16 anotaciones las que consiguió el equipo en 17 partidos, es decir, ni siquiera alcanzaron el promedio de un gol por partido, mostrando la ineficacia de los centros delanteros, que nunca pudieron hacer diferencia frente al arco rival.
Rodrigo Aguirre fue el delantero que más minutos acumuló en la temporada, pero solamente pudo marcar en dos ocasiones. En tanto, ni Mauro Quiroga ni el último refuerzo, Facundo Batista, pudieron hacerse presentes en la pizarra. De hecho, el mejor anotador del torneo fue el mediocampista Alejandro Zendejas, que hizo seis goles, convirtiéndose en el arma más importante que se tuvo a la ofensiva.
La buena noticia para los Rayos es que las soluciones pueden estar dentro de sus fuerzas básicas, con un par de nombres interesantes que vienen empujando fuerte desde hace un par de torneos. El primero es Bryan Casas, que ya debutó con el primer equipo, dejando buenas sensaciones con gran movilidad y arrebato al momento de buscar remates al arco rival. En este torneo, Casas tuvo participación tanto en el primer equipo como en la Sub 20 y en la Sub 18, aunque el hecho de cambiar tanto de equipo no le permitió tener una regularidad tan importante, marcando sólo tres goles; no obstante, su talento es la razón por la cual ha jugado con tantos representativos diferentes de Necaxa.
El otro nombre es Miguel Pedroza, delantero de 18 años que disputó 15 partidos con esa categoría, siendo el capitán del equipo y pieza fundamental para que los Rayos se llevaran el liderato general de la categoría al anotar 16 goles, ganándose el título de goleo. Ambos jugadores son joyas de la cantera de Necaxa y pueden ser la solución que tanto se ha buscado para el gol con el primer equipo. Eso sí, tendrán que ser llevados de a poco para no sentir la presión de ser los responsables totales de anotar ya en el máximo circuito. Si cumplen sus procesos y son bien arropados, Bryan Casas y Miguel Pedroza pueden ser esos jóvenes que le den esa dosis de peligro que tanto le falta a la ofensiva de Necaxa y que será clave recuperar cuanto antes ante el próximo torneo aproximándose.