En la solicitud de órdenes de protección para mujeres violentadas, también se dan las falsas alarmas, advirtió el magistrado del Supremo Tribunal de Justicia, Mauro René Martínez de Luna.
Reconoció que si bien son los menos, hay casos en que se inculpa a la pareja o ex pareja sentimental con afán de molestarlo, por eso es fundamental que al momento en que el juez extiende el documento, como parte de su deber ante una denuncia de ese tipo, el denunciado acuda y se presente una vez notificado, a dar su versión de los hechos.
“Cuando ello ocurre y el juez detecta inconsistencias, no sólo puede revocar la orden de protección, sino que está facultado para sancionar a quien falseó información en aras de afectar a su ex”.
En entrevista, el magistrado indicó que son casos aislados los que se dan en esa circunstancia, porque es una realidad que la violencia al seno del hogar y sin testigos es por mucho propinada principalmente hacia las mujeres.
Dejó en claro que el marco jurídico que tenemos actualmente en la entidad es realmente benévolo para quienes están padeciendo situación de violencia y que lamentablemente son muchas.
Recordó que en los años recientes Aguascalientes se ha destacado en el contexto nacional por el alto índice de violencia que se inflige a las mujeres, pero igualmente por las herramientas que se han dotado a las autoridades para combatir este flagelo.
“Hoy en día las órdenes de protección para una mujer violentada se emiten en un máximo de ocho horas, tienen vigencia de 72 horas, pero con base en los hechos denunciados y en la respuesta que se tenga por parte del agresor, es posible prolongar por más tiempo el resguardo de la afectada y por supuesto el proceso hacia el victimario”.
En ese sentido, indicó que es fundamental el servicio coordinado que prestan el Centro de Justicia para Mujeres, de la Fiscalía General del Estado, con el Juzgado Quinto de lo Familiar, que opera en esa sede, precisamente para atender de manera integral a las víctimas.
Finalmente, Martínez de Luna indicó que si bien las cifras tienden al alza cada año y superan por mucho a entidades de mayor población que la nuestra, ello obedece a que los esfuerzos que se hacen por atender a las afectadas sacan a relucir más casos que otros lugares donde la violencia sigue quedando encerrada en hogares a los que no llega la justicia.