Con justa razón levantaron la voz los vecinos de la colonia Ferronales, ante la posibilidad de quedar atrapados en la “modernidad” de las obras que lleva a cabo el Gobierno del Estado, lo que no sólo trastoca un lugar emblemático de Aguascalientes, sino que pondrá en peligro a alumnos y profesores de dos escuelas primarias, un jardín de niños, una secundaria y hasta a los asistentes a un templo aledaño.
Lamentable que se actúe al viejo estilo de que “aquí se hace lo yo mando”, cuando los tiempos actuales exigen en primerísimo lugar explicar a los presuntos involucrados en qué consiste la obra, por qué se debe realizar, cuáles son los beneficios que dejaría a su entorno, el costo, tiempo de inicio y conclusión, etc., y que además se escuche y atienda las sugerencias de los vecinos.
Lejos de ello se envió maquinaria y trabajadores que de entrada hicieron un escarbadero, lo que ante la falta de información directa los residentes le dieron acceso a los comentarios extraoficiales, de que se pretende construir un hotel y un centro comercial en la zona que corresponde al Complejo Tres Centurias y que al ser colindante con dicho sector causará una serie de problemas cuando estén en operación.
La Ferronales fue conocida en sus inicios como la colonia Americana al haber sido construida para el personal estadounidense que vino a ocupar altos cargos en los Talleres, los cuales fueron parte de la empresa Ferrocarril Central Mexicano. De esto han pasado más de 100 años y por lo general las casas conservan la construcción más propia del vecino país del norte, que la hizo única en la ciudad, además de ser una zona sumamente arbolada y que es otra de sus características.
La quietud tradicional se rompió hace meses por la serie de obras que se llevan a cabo en varias calles, levantando el empedrado -que también ha sido una de sus particularidades -, además del obligado cierre de calles que les impide transitar. Los problemas empezaron en octubre del año pasado, al laborarse todo el día y hasta altas horas de la noche con los problemas que esto significa. Ante el señalamiento de que la entrada al hotel en ciernes será por una de sus calles, además de la zona de estacionamiento y servicios, levantó el rechazo general ya que esto acabaría con la quietud que tiene el lugar y sería paso obligado de toda clase de vehículos particulares y de carga y de personas, que fue lo que impulsó a hacer pública su contrariedad.
Como siempre ocurre, una vez que provocó el problema la autoridad, envió a un burócrata a tratar de calmar los ánimos, pero el director de Gobernación de la Secretaría General de Gobierno no tenía facultades decisivas, por lo que todo quedó en un bla, bla, que dejó mayor frustración. Se acordó la suspensión de las obras por unos días, en que los vecinos consultarán a peritos especializados para que determinen lo conducente.
Tardíamente ha reaccionado el Instituto el Agua del Estado (Inagua), al enviar un comunicado a las redacciones de los medios informativos, en el que señala que las obras que se realizan en el “fraccionamiento” Ferronales “buscan prevenir inundaciones en la zona, llevando a cabo obras hidrosanitarias” y el programa habrá de concluirse en un plazo de tres meses. El pretexto que aduce la dependencia es que es necesario renovar la red hidráulica de la zona, debido a que la tubería existente “tiene más de 30 años”, por lo que se propone instalar 2.5 kilómetros de nuevos conductos para la captación de agua pluvial, acción que permitirá “la separación de agua potable, tratada, residual y agua pluvial”.
De ser cierto lo que afirma el Inagua en el boletín, cabría preguntar el porqué el director de este organismo no estuvo en la junta vecinal y fuera él quien diera la explicación técnica y además que respondiera a las inquietudes que tuvieran los asistentes, aunque resulta más práctico pergeñar unos renglones que hacerle frente a una situación que se provocó por falta de información a tiempo.

CENTRALIZACIÓN

Los empresarios enfrentan una serie de situaciones adversas, principalmente aquellas que tienen que ver con la reducción o cancelación de franquicias y prerrogativas, autorizadas por otras administraciones federales, ya que los coloca en una situación que podría llevarlos a reducir al mínimo su inversión e inclusive llegar a la quiebra.
Es un problema que viven los gasolineros, y muy pronto los distribuidores de gas, ante la acometida del Gobierno lopezobradorista que cada vez avanza hacia la concentración de las actividades productivas con el pretexto de que es la única vía para combatir la corrupción.
El presidente de la Asociación Hidroamegas, Ramón Lomas Torres, manifestó que hay decepción entre los agremiados, por lo que han frenado las nuevas estaciones de servicio de distintas marcas, hecho que ya afecta a Aguascalientes debido a los cambios en la reforma energética que planteó el titular del Poder Ejecutivo Federal.
Hay incertidumbre y esto mantiene en suspenso a los inversionistas en hidrocarburos, por lo que pueda suceder con el capital invertido, de ahí que prefieren no crear más fuentes de empleo hasta tener la certeza de que habrá respeto a lo que hace el sector privado, principalmente que se disipe la incógnita de lo que pueda suceder con los negocios que ya están en operación y los que están listos para comenzar.
Este tipo de situaciones inhibe la generación de inversión general, principalmente de las marcas extranjeras, que de pronto miran que no hay seguridad en la creación de empresas, por lo que prefieren esperar a que esto cambie o buscar en otros países lo que aquí se les niega.
Ente los distribuidores de hidrocarburos locales crece la idea de cambiar de marca para proteger sus intereses, sin embargo se han paralizado por temor a las repercusiones que podría haber si cambian de distribuidor los carburantes de Pemex por otras firmas.
Ven con preocupación que el actual Gobierno Federal mantiene el propósito de fortalecer el monopolio de Pemex, en lo que se refiere a la extracción, manejo y distribución, lo que naturalmente no es positivo para el empresario ni para el público en general, puesto que impacta la libre competencia, ya que sólo hay de una sola sopa y hace cautivo al comprador de combustible, que debe pagar lo que fije la autoridad central.
Actualmente hay varias gasolineras en la avenida Aguascalientes y en otros lugares de la ciudad y el estado que no han sido inauguradas, pese a que están listas para entrar en operación, debido a las complicaciones que hay en la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía, lo que también se vive en otras partes del país. El pretexto para retardar los permisos es por la pandemia, lo que es un sofisma puesto que las oficinas públicas deben trabajar de manera normal, pero los tiene atados a sus decisiones.

PREGUNTAS

¿A qué se debe que los usuarios puntuales no reciben ni las gracias de las dependencias gubernamentales? ¿Por qué los incumplidos sí obtienen una serie de consideraciones, como descuentos y hasta el “borrón y cuenta nueva”? ¿Hay que portarse mal para recibir una estrellita? Éstas y otras consideraciones se registran en la vida diaria y que hace más visible cuando se conoce que, por ejemplo, CCAPAMA (Comisión “Ciudadana” de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Aguascalientes) anuncia que con alrededor de dos mil morosos del agua domiciliaria, que en algunos casos deben hasta 10 años del servicio, bastará con reiniciar su cuenta en ceros para estar al corriente, el único requisito es que se comprometan a pagar puntualmente. La cuestión que se encuentra en este programa de “olvido lo pasado” es que quien promueve el reinicio de la cuenta no es la empresa francesa Veolia, sino la oficina municipal que su función es vigilar que la concesionaria cumpla con sus funciones, no que haga el papel de cobradora, pero está visto que ha llegado a tal grado la ligadura entre ambas que ya no existe un límite entre una y otra, lo que también impulsa a los respetuosos con las normas a que intenten entrarle a ese círculo de los que no pagan el servicio, para así provocar que volteen a verlos.