El uso de enjuagues bucales sin prescripción médica, más que benéficos, pueden resultar perjudiciales para la salud dental, advierte la secretaria de Protocolos del Colegio de Cirujanos Dentistas de Aguascalientes, Ana Italia Marín Bosque.
La especialista indicó a El Heraldo que los enjuagues bucales de ninguna manera sustituyen al cepillado porque mucha gente tiene la creencia de que con utilizarlos van a tener un aroma fresco, sin necesidad de lavarse los dientes.
Destacó que los enjuagues no deben usarse en solitario, sino que deben ser solamente un complemento de los cepillados dentales que debemos hacernos por lo menos tres veces al día o cada vez que se ingiera un alimento.
A pesar de los numerosos anuncios de enjuagues bucales que se publican, dijo que el uso de estos productos debe reservarse solamente para aquellos casos en los que el dentista los tenga prescritos y de preferencia se debe pedir autorización al médico o una recomendación de cuál utilizar.
Indicó que la mayoría de los enjuagues bucales que se venden en las farmacias tienen un cierto grado cosmético y en realidad los que tienen un grado farmacéutico, o sea algunos medicamentos incluidos, a veces son indispensables y muy recomendables, pero son solamente bajo indicación del médico. Detalló que es indudable que tienen efectos benéficos para la salud como auxiliares en la reducción del riesgo de caries o en la eliminación de la placa dentobacteriana, pero también pueden cambiar el sentido del gusto o alterarlo temporalmente, así como pigmentar algunas piezas dentales de manera temporal, toda vez que muchos contienen ciertos agentes agresivos que pueden causar lesiones.
Al mismo tiempo, llamó a evitar el uso de remedios caseros para el enjuague y de preferencia pedir una indicación al dentista sobre cuál es realmente efectivo para usarse. “Hay algunos enjuagues sencillos que pueden incluir en un vaso de agua un poco de carbonato o un poco de sal cuando existen ciertas inflamaciones, pero todos ellos tienen una cierta indicación en particular y no debemos usarlos de rutina, salvo que el dentista nos lo recomiende”.