Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

El maestro Juan Carlos indica a sus alumnos, en el salón de clases, que busquen en sus  diccionarios sinónimos de la palabra solidaridad. Los educandos hacen lo que su maestro les señala y van anotando en sus cuadernos los sinónimos que encuentran; los que no traen consigo su diccionario se juntan con un compañero que sí lo tiene a la mano. Diez  minutos después, cuando la mayoría termina la búsqueda, el maestro pide a algunos alumnos que pasen al pizarrón y que cada uno escriba un sinónimo de solidaridad; quedando anotados los siguientes: unión, apoyo, respaldo, hermandad, ayuda, favor, defensa, protección, adhesión, fraternidad, lealtad, amor, identificación.

El maestro encierra en un círculo la palabra unión y dice a los alumnos, “levante la mano el que quiera dar un ejemplo de cómo se manifiesta la unión en un grupo de personas”. “Mi familia es muy unida, todos nos llevamos muy bien”, ejemplifica un educando. “Correcto, Iván; te felicito, está bien tu ejemplo”, elogia el maestro y pide a otros alumnos más ejemplos: “Mis amigas y yo somos muy unidas, nos ayudamos entre todas cuando alguien necesita algo”. . .“Los compañeros del equipo somos muy unidos, todos participamos para hacer nuestras tareas”. . .“Las familias de mi barrio son muy unidas, se comunican y se juntan rápidamente para evitar robos en alguna casa”. . . “También las familias de la colonia, donde vivo, se unen para ayudar a alguien que tenga una desgracia”… “Esa es la solidaridad muchachos _les dice el maestro_; solidaridad es unirnos, apoyarnos, hacernos favores, ayudarnos entre nosotros. Y, en relación con lo que está pasando en nuestro país, ¿qué debemos hacer los que vivimos en Aguascalientes y todos los mexicanos ahora que hay problemas con el gobierno de Estados Unidos?”. “¡Todos debemos estar unidos!”. . . “Todos los mexicanos debemos estar unidos para defender nuestros derechos y también para respaldar a los mexicanos que viven en Estados Unidos”. . .“El Gobierno de México tiene que defender a los mexicanos que viven en Estados Unidos y proteger sus derechos laborales”. . . “Si las familias de Aguascalientes, que trabajan en Estados Unidos, son expulsadas, nosotros les debemos ayudar para que encuentren trabajo aquí y a sus hijos se les debe aceptar en nuestra escuela para que sigan estudiando”. . . “El Gobierno del Estado, la presidencia municipal y los empresarios, deben ser solidarios y apoyar a las personas deportadas con trabajos para que puedan sostener a sus familias”, expresan varios educandos. El maestro, entonces, les hace reflexionar de la siguiente manera, “Si las personas deportadas son de Zacatecas o de Oaxaca, ¿qué se haría con ellas?”.  “También tienen derecho que se les ayude, también son mexicanos”. . . “sus hijos también tienen el derecho de seguir estudiando en nuestro país”, manifiestan los alumnos. “Y si ustedes se encuentran con una familia de Estados Unidos en un centro comercial, de aquí de Aguascalientes, o en la Plaza de la Patria, ¿qué le dirían o cómo tratarían a esa familia?”,  pregunta el maestro. “Con las pocas palabras que he aprendido de inglés la saludaría y la trataría con respeto, no importa que haya votado a favor de Trump”, dice un alumno. “Me siento orgulloso de ustedes por el espíritu de solidaridad, de fraternidad, de adhesión y de amor que sienten por los niños y los papás mexicanos que viven momentos de angustia en Estados Unidos. Platiquen con sus papás lo que hoy tratamos en clase acerca de la solidaridad. Y que a ustedes no se les olvide, cuando sean grandes, lo que significa la unión, el apoyo, la ayuda, el respaldo; es decir, la solidaridad entre seres humanos”, concluye el  maestro.

Miles de maestras y maestros hacen sus mejores esfuerzos en las escuelas para sembrar en la mente de los niños y adolescentes los valores, los derechos humanos y las garantías individuales; con el fin y la ilusión de que esos aprendizajes perduren siempre en sus vidas para bien de ellos mismos y de la sociedad. Pero, ¿hay congruencia entre estos aprendizajes escolares con lo que niños y adolescentes escuchan y observan, a diario, en distintos espacios de convivencia?