Que no olviden los padres de familia que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por ello deben involucrarse de lleno en esta nueva educación a distancia que requiere la solidaridad de todos.
El padre Rogelio Pedroza González exhortó a los maestros a renovar sus criterios de servicio, a redoblar su compromiso por la educación, “lo virtual es útil, pero profundamente insuficiente, los procesos educativos requieren de diálogo y encuentro, de compartir la vida, no sólo de recibir información, pero hoy tenemos que ajustarnos a las circunstancias sanitarias. Es el tiempo de sacar nuestros mejores talentos, en una pasión por educar, a pesar de las dificultades; ánimo y mucha creatividad”.
Hoy es tiempo de repensar nuestro servicio desde la dificultad, que no es otra cosa más que la oportunidad y la ocasión para desatar nuestra capacidad de responder a las adversidades.
Los grandes educadores del pasado son ejemplo luminoso, y tenemos acicate en su servicio tenaz, ahora nos toca renovar, mantener vigentes y proyectar en su misión para el bien del futuro de todos.
Asimismo, pidió a toda la comunidad parroquial a salir al encuentro generoso de las escuelas presentes en su territorio con el ánimo de servir y coadyuvar para que la calidad educativa no decaiga.
Insistió en la importancia de promover la unidad y no el conflicto, a centrarnos en reflexionar la realidad y no sólo girar sobre el mundo de las ideas, así como vernos en el tiempo, lo que nos permite siempre una oportunidad para caminar con una respuesta positiva y solidaria.
La educación es la actividad humana que nos prepara para aprender a ser y a convivir, en el presente y para el futuro.