Llama el Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes a la Fiscalía General del Estado a actualizar los protocolos elaborados el año pasado para la actuación en casos de feminicidios y de personas desaparecidas, tras considerar que están mal hechos, lo que genera que no haya una adecuada investigación y avance real en los casos, destacó Violeta Sabás Díaz de León, integrante de dicha organización.
En ese sentido, consideró que no hay una seriedad en las investigaciones que la Fiscalía lleva a cabo en materia de personas desaparecidas, toda vez que en las líneas de investigación no hay un enfoque de género, de derechos humanos y generalmente son revictimizantes, ya que se les cuestiona a las familias y muchas veces, ellas deben llevar algún medio probatorio, cuando los protocolos no lo señalan así.
Recordó que en septiembre del año pasado, la Fiscalía hizo seis protocolos, entre ellos sobre personas desaparecidas y parte de los acuerdos fue que cada año se revisarían los mismos. Sin embargo, dijo que ya pasó un año y no les han llamado a las asociaciones para hacer la consulta de los protocolos, a pesar de que en su momento se les hicieron las observaciones de que eran deficientes.
“Realmente nosotras desde el Observatorio ni siquiera consideramos que se pudieran dar a conocer como protocolos, sino más bien como manuales de seguimiento o manuales de búsqueda, pero no se ha hecho nada al respecto. En realidad, tanto el Ministerio Público como el CAPEA, que es el Centro de Atención para Personas Extraviadas y Ausentes, les dicen a las familias que están trabajando, pero en realidad los resultados no se ven”.
Sabás Díaz de León apuntó que, según la página oficial de Personas Desaparecidas Ausentes, en Aguascalientes hay más de 200 casos, aunque la Fiscalía afirma que son 80 casos de hombres y 80 de mujeres.
“Nosotras con el monitoreo tenemos otros casos, aquí una de las problemáticas es que no hay una estandarización de esas cifras, son datos diferentes. Nosotros en el Observatorio llevamos 8 casos de acompañamiento a las familias y otra situación es que la autoridad no les da un seguimiento”.