Durante el transcurso de la tarde del martes, policías preventivos de Aguascalientes rescataron a cuatro niñas que se encontraban abandonadas en un domicilio ubicado en el fraccionamiento Villas del Puertecito.
Más tarde, la mamá acudió a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Aguascalientes para reclamar la devolución de sus hijas, asegurando que se vio obligada a dejar a las niñas en esas condiciones, ya que se había ido a trabajar al tianguis.
Fueron policías preventivos del Grupo de Operaciones Aéreas de la SSPM, quienes al filo de las 13:00 horas, fueron alertados que en una vivienda ubicada en la calle Puerto de Cozumel, en el fraccionamiento Villas del Puertecito, se encontraban varias niñas en aparente abandono.
Cuando acudieron los oficiales a verificar el reporte, encontraron a cuatro pequeñitas de 8, 7, 6 y 4 años encerradas en el domicilio. Ante el riesgo de sufrir algún accidente, procedieron a rescatarlas y trasladarlas a la Dirección de Justicia Municipal, en el Complejo de la SSPM, donde quedaron a disposición del área de Trabajo Social.
Al ser cuestionada la niña de 7 años sobre sus papás, indicó que lo desconocía, además de señalar que no habían comido desde la noche anterior y tenían hambre, por lo que se les dieron alimentos.
Cabe destacar que a las 16:00 horas arribó la mamá de las niñas para recogerlas y argumentó que ella siempre está al cuidado de sus hijas y nunca las deja solas. Sin embargo, señaló que su esposo fue detenido el lunes por la noche y trasladado a la Dirección de Justicia Municipal.
Debido a que no tenía dinero para pagar la multa, se quedó detenido en ese lugar. Asimismo, indicó que debido a que su esposo es tianguista, ella se vio en la necesidad de acudir a colocar el puesto para vender y debido a ello decidió dejar a sus hijas solas en su domicilio mientras regresaba.
Sin embargo, agregó que al llegar a su casa no encontró a las niñas, por lo que preguntó a los vecinos y éstos le informaron que se las habían llevado unos policías preventivos. Cabe destacar que tras confirmarse que las pequeñitas no presentaban rastros de violencia, se procedió a entregarlas a su mamá, no sin antes exhortar para que tuviera mayores cuidados con ellas.