Entre la emoción de ser parte del proceso electoral y el ya evidente hartazgo por los promocionales partidistas y de organismos oficiales (que en total serán poco más de 21 millones), se llevan a cabo los preparativos para el arranque de las campañas con miras a los próximos comicios.

Lo que estará en juego es la renovación de la Cámara de Diputados, bueno, es un decir que habrá renovación porque casi el 90% de los actuales legisladores van por la reelección, en tanto que a nivel local se elegirán diputados y ayuntamientos, con la evidente presencia de un número importante de equilibristas, en donde unos van por la ratificación y otros brincarán a otra posición.

Por su parte, el Instituto Nacional Electoral (INE) se esfuerza por motivar a los ciudadanos para que se preparen a participar en la jornada cívica del primer domingo de junio, misma que se ha dado en llamar la “más grande e importante de la historia electiva del país”, parafraseando al ex presidente iraquí Saddam Hussein, quien amenazaba a Estados Unidos con llevar a cabo “la madre de todas las batallas”, aunque una traición lo perdió y terminó colgado.

Conforme a los datos que aportó el ingeniero Ignacio Ruelas Olvera, vocal ejecutivo del INE en esta entidad, más de un millón de ciudadanos están convocados a votar, lo que significará un enorme reto para el organismo, porque además de motivar a los votantes para que se hagan presentes ante las urnas, lo que no será una tarea fácil teniendo en cuenta el histórico abstencionismo que se ubica entre 48 y 52%, se deben tener listos los locales en que se ubicarán las casillas y que por razones sanitarias deben ser espacios lo suficientemente ventilados, además de estar listo todo el ejército de voluntarios que actuarán como funcionarios de casilla.

Más allá de que candidatas y candidatos logren convencer, de que poseen la varita mágica para resolver los problemas más importantes que tiene la sociedad, está el asunto de los spots, que por lo repetitivos e insustanciales resultan un tormento para quienes recurren a los medios electrónicos, porque además de tener que soportar anuncios partidistas dedicados únicamente a denostar al adversario, que al hacerlo desperdician la oportunidad de proponer soluciones a los asuntos que en verdad interesan a la masa social, está la presencia de organismos públicos que también quieren su cachito de gloria, entre ellos los tribunales electorales federal y local, lo mismo que las dependencia públicas que buscan sensibilizar al pueblo sobre las bondades que aseguran tienen los programas que llevan a cabo.

En el medio estatal el principal atractivo se encuentra en la elección de alcalde de Aguascalientes, teniendo en cuenta que dos de los aspirantes ya ocuparon esa silla y uno de ellos también fue gobernador, además está una dama que es esposa de otro ex gobernador y entre todos se encuentran los demás interesados en el palacio menor, que van con la esperanza de dar el campanillazo, aunque para eso deberán presentar argumentos sólidos que permitan resolver cuestiones tan cercanas al común de la gente, como la falta de agua y la inseguridad en varias colonias y la urgencia de darle una “manita de gato” a varias calles, donde los hoyancos predominan sobre lo que alguna vez fue el pavimento.

Aunque no es firme que lo hagan los jóvenes que por primera vez podrán votar, es posible que una parte de ellos sí acuda por la simple sensación de vivir la oportunidad de sentirse “mayor de edad”, aunque para atraerlos las y los candidatos deben presentar en su proyecto algo atractivo para ellos, por lo que bien harían con asesorarse y desde ahora tener una cercanía con quienes tienen esa edad, para conocer de primera mano cuál es su pensamiento político-social y qué requieren para elevar su condición de vida.

FRENTE A FRENTE

Las condiciones en que operan los llamados “food trucks” no son lo óptimo que esperaban quienes arriesgan su capital, en virtud que los comensales no terminan por convencerse, por lo que siguen prefiriendo la venta de puestos improvisados en cualquier calle.

Son tipos de costumbres antagónicas, ya que mientras los remolques convertidos en cocina y restaurante rodante son de extracción estadounidense, la comercialización de tacos y gorditas tiene raíces eminentemente latinoamericanas, a los que se recurre sin importar las mínimas condiciones de higiene en que se confeccionan los alimentos y la forma de ingerirlos, al hacerlo entre el aire y los escapes de los vehículos.

Por si no fuera suficiente, los food trucks están en la mira de las autoridades municipales que han visto en estos negocios una “ventana de oportunidades” (recaudatorias), porque a decir del secretario del Ayuntamiento de Aguascalientes, Gerardo Beltrán, esta actividad “se ha convertido en una moda en los últimos meses”, por lo que se trabaja para que ofrezcan seguridad por el uso del gas y gasolina.

Por su parte, el director de Mercados, Áreas Comerciales y Estacionamientos, Israel Díaz García, indicó que operan en total 15 vehículos de estas características, de los cuales nueve han sido autorizados por el comité colegiado desde 2017 y si no han proliferado es porque “no se cuenta con calles adecuadas para que puedan prestar sus servicios”, además que sólo pueden operar en un espacio de 3×2 metros. Para obtener el permiso de trabajo deben contar con el voto unánime de los 25 integrantes del órgano colegiado, que son los delegados municipales, los regidores que forman parte de la comisión permanente en este rubro, la Contraloría capitalina, la Dirección de Mercados y la Secretaría de Desarrollo Urbano. Los que no tiene voz ni voto son los mismos interesados y una representación de la sociedad, que en todo caso es la que debe dar su anuencia para que funcione un negocio de esas características en su calle o colonia.

Los “food trucks” o camiones de comida consisten en convertir un vehículo de carga en un restaurante móvil, en el que se pueden preparar y vender platillos. Para 2018 había en la República Mexicana alrededor de mil unidades que generaban 35 mil empleos y se localizan principalmente en Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Querétaro, San Luis Potosí y Aguascalientes.

A nivel local han evolucionado ya que además de la venta de comida también hay quien ofrece servicios de barbería y una vulcanizadora, con lo que esperan atraer más clientela que pueden encontrar una atención más amplia.

Ante ese desarrollo están los sitios tradicionales de comida, como una señora que a pie de banqueta ofrece gorditas, tacos y burritos y en algunos lugares los triciclos con venta de “tacos de colores”, que por ser algo tan arraigado entre la población hace difícil el crecimiento de los food trucks y sin embargo aparecen poco a poco en algunos sectores, con la esperanza de lograr atraer el interés de las personas.

MAL DE MUCHOS…

La Secretaría de Servicios Públicos del Municipio capitalino se queja que los vándalos atacan los contenedores, por lo que mensualmente tiene que erogar una cantidad importante para repararlos o reponerlos, algunos de ellos incendiados y otros chocados por algún vehículo de motor. Aunque no sea un consuelo pero lo que sucede aquí son simples “travesuras”, a comparación de lo que ocurre actualmente en España, específicamente en Barcelona y otras ciudades de Cataluña, que van por la segunda semana consecutiva de protestas por la aprehensión de un individuo que han tomado como pretexto para provocar a los policías (mozos de escuadra) y les ha dado por destruir los contenedores, que no sólo los incendian sino que los utilizan como barreras de contención o para lanzarlos contra las unidades policiales, además de las jardineras, macetones, el piso mismo es levantado para utilizar los pedruscos como proyectiles. Esos sí son perjuicios graves para la economía municipal, que al término de este problema tendrá que invertir miles de euros en subsanar las condiciones en que quede el mobiliario urbano. A nivel local son 4 mil 318 contenedores, de los cuales casi el 50% sufre algún daño, pero que con una corregida del mecanismo o de pintura quedan listos para seguir funcionando, en cambio en Cataluña es pérdida total.