Édgar Contreras
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Sin grandes cambios en los planteles y sí en los banquillos, sin público en la mayoría de los estadios y con clubes aún golpeados económicamente, así arranca hoy el torneo Guardianes 2021.
El futbol mexicano sobrevive a la pandemia de Covid-19, que apenas el pasado miércoles tuvo su registro más alto en el País: mil 165 muertos y el mayor número de casos confirmados.
La Liga MX, ahora presidida por Mikel Arriola, se mantiene en pie.
Abren el torneo Puebla-Chivas en el Cuauhtémoc. Continúan Xolos-Pumas en el Estadio Caliente, y Mazatlán-Necaxa, en el Kraken, el único que tendrá puertas abiertas, con un aforo máximo del 40 por ciento, es decir, 7 mil 575 aficionados.
La primera Fecha del Guardianes 2021 depara los estrenos de siete técnicos: Santiago Solari y Leonel Rocco (América-San Luis), Javier Aguirre (Atlas-Monterrey), Juan Reynoso (Santos-Cruz Azul), Luis Fernando Tena (Pachuca-Juárez), Nicolás Larcamón (Puebla-Chivas), y Hernán Cristante (Toluca-Querétaro).
Es en los banquillos en donde llegaron las bombas de la Liga MX, ya que hasta ahora no hay un jugador que haya detonado el mercado, debido principalmente a la aún delicada situación económica por la pandemia.
Clubes como Querétaro proyectaron desde el torneo anterior las dificultades financieras a las que podrían enfrentarse en caso de que los estadios permanecieran cerrados.
El balón, por lo pronto, rueda otra vez. Ayer el presidente de la Liga MX informó que el futbol mexicano genera mil 900 millones de dólares (según Forbes), y que representa el .6 por ciento del PIB del País.
Una competencia que resiste a los tiempos difíciles, en la que el campeón León arranca como el gran favorito, a menos que los técnicos recién llegados logren cambiar la fisonomía de equipos sin grandes inversiones.