En los próximos años el estado y la ciudad de Aguascalientes enfrentarán retos significativos a su seguridad hídrica ya que se observa el abatimiento acelerado de los acuíferos que representan el 70% del agua consumida, advierte el director adjunto de Veolia, Mauricio Romero Lara.
Este riesgo se verá potenciado por los 130 puntos de descarga de aguas residuales municipales sin tratamiento. Sumado al cambio climático, derivado del cual se espera que para el 2030, haya una reducción de casi el 15% en la disponibilidad del agua para la zona.
Entre las amenazas, se tiene la sobreexplotación de agua subterránea, calculada en 284 millones de metros cúbicos al año, más de 2.5 veces la producción anual de agua potable del municipio capital.
También hay baja eficiencia y productividad en el uso del agua, ya que la agricultura aporta sólo el 4.1% del PIB del estado y es el sector que más utiliza el recurso con el 77% del agua, comparado con el 48% de la industria y el 47.8% uso municipal.
Existe alteración de patrones hidrológicos por transformación de ecosistemas y cambio climático, donde el 53% de la superficie territorial del estado cuenta con paisajes transformados, se tienen altos niveles de erosión (150 millones de toneladas de partículas se mueven al año), reduciendo aproximadamente 14% de la producción de agua en las cuencas, atribuibles al cambio climático.
Estas situaciones representan un grave riesgo para el desarrollo económico y social, así como para la integridad de los ecosistemas de los que dependen la ciudad y el estado no sólo para abastecerse de agua, sino para obtener otros beneficios como salud, biodiversidad y la capacidad para mitigar los efectos del cambio climático.