Carlos Reyes Sahagún

Recupero el tema que he venido desarrollando en las semanas anteriores, que suspendí hasta en tres ocasiones, para referirme a asuntos más urgentes.

Interrumpí luego de contarle de un fallido acercamiento al obispo diocesano, a fin de obtener información de episcopal mano a propósito de los planes del antiguo régimen –una ocurrencia;- de remodelar la Plaza de la Patria, que se llevaría de corbata el atrio de la catedral, y escribí que el de Pegueros me hizo la faena, me dio el avión, y de tomar, atole con el dedo, pero nada de información.

Aunque en rigor sí me dijo algunas cosas, pero ¿cómo utilizarlas sin la evidencia de una grabación; así nomás de memoria? Digo, esto por darle algún rigor a mi trabajo. Así que, francamente, con estas campanadas; con esas maneras, y ahora con el deseo de trabajar sobre el tema del centenario de la imagen de Mariquita de la Asunción, la creación de una copia que recorriera las 220 parroquias de la diócesis, el jubileo, etc., ya mejor ni perdí mi tiempo pidiéndole una entrevista.

En cambio me acerqué al padre Raúl Sosa Palos, custodio de la catedral, para solicitarle que me presentara ante el restaurador, que lo fue el maestro restaurador de arte sacro e histórico Víctor Gasca Arias. Ya en otro momento compartiré con usted lo que el maestro Gasca me dijo a propósito, no sólo de la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, sino de otros temas, la restauración de obra artística e histórica, la estética de las imágenes, etc.

Por lo pronto, ya para terminar con la escultura centenaria, tengo entendido que antes de esta última restauración realizada por Gasca en 2019, la estatua estaba en buenas condiciones, aunque la restauración anterior a la del año pasado, la de 2010, no fue la más afortunada, según me dijo un pajarito, porque quizá no hubo el recurso suficiente, y en vez de dorarla como estaba para coronación pontificia y reponerle la hoja de oro que se le había ido cayendo, optaron por aplicarle pintura dorada donde se encontraba el oro. Pero esta problemática fue subsanada el año pasado.

Cambio de tema, aunque no completamente. En la anterior entrega sobre este asunto que he venido tratando, mencioné que el pastor diocesano emitió un decreto para llevar a cabo un año jubilar que tendría lugar entre el uno de octubre de 2018 y el 18 de octubre de 2019, a fin de conmemorar el centenario de la llegada de la imagen a Aguascalientes. El punto No. 1, o artículo del decreto prescribe “que la bendita imagen de Nuestra señora de Aguascalientes visite todas las parroquias de nuestra Diócesis”, así como la Virgen visitó a su prima Isabel cuando supo que esta, una mujer mayor, se encontraba embarazada (evangelio de San Lucas, 1, 39-56). Por otra parte, y en opinión del sacerdote Rogelio Pedroza González, miembro de la comisión para el año jubilar, el recorrido de la imagen tendría por objeto “dar gracias a Dios, por las bendiciones que hemos recibido a lo largo nuestra historia de Aguascalientes, alcanzadas por la intercesión de nuestra Santa Patrona; y a la vez, para intensificar la evangelización en las comunidades, para renovarnos como Iglesia en salida. Ella ha velado siempre para que la Iglesia de Aguascalientes sea una tierra fértil en la fe y en el amor a Dios, para hacer de todo bautizado un ferviente y generoso discípulo misionero.

En otra parte del documento del que extraje la cita anterior, que por cierto lleva el curioso nombre de Subsidios para el Año Jubilar -curioso le parece a uno aquello que no entiende; ni modo-. El texto está en la Internet, por si gusta echarle un ojito: http://www.diocesisdeaguascalientes.org/wp-content/uploads/Subsidios-para-An%CC%83o-Jubilar.pdf. Digo que en otra parte de este escrito se anunciaba que la imagen visitaría también hospitales, cárceles, colegios, conventos y monasterios.

Los subsidios prescribían, además, que cada párroco se encargaría del “traslado de su Parroquia a la siguiente que sea visitada. Para hacer un traslado digno y evitar un daño a la imagen, procurará tener una comitiva de personas, entre ellas un grupo de varones responsables, que se encargarán de trasladarla.”En otro punto del documento, que es todo un tratado a propósito de cómo mover la imagen, como tratarla, qué ceremonias llevar a cabo, que actitud asumir frente a ella, etc., se dice: “La Imagen solo se moverá tomándola de las andas, no se sujetará ni de las manos ni de los ángeles. Para cargar la Imagen se necesitan 6 personas. No limpiarla con sacudidores ni con plumeros. El chofer dará las indicaciones para asearla cuando sea necesario.

En cada lugar a donde llegue la Imagen se designará previamente a los responsables de cuidarla y trasladarla. e) Verificar con anticipación las medidas de las puertas para que la Imagen pueda pasar sin dificultad y sin riesgo. f) No exponerla a la lluvia, un paraguas no bastará para cubrirla. g) No acercar las velas ni veladoras ya que es de madera y puede incendiarse o mancharse con el humo de ellas.

Termino anunciándole que, tristemente, sigo sin entender la razón del título del documento que he citado: Subsidios, dado que el diccionario de la RAE da las siguientes acepciones y no, ninguna me suena que venga al caso:

  1. Prestación pública asistencial de carácter económico y de duración determinada. Subsidio de desempleo.
  2. Contribución impuesta al comercio y a la industria.
  3. Baja temporal que se otorga a un trabajador en caso de enfermedad, sin dejar de percibir un sueldo.
  4. Cierto auxilio concedido por la Sede Apostólica a los reyes de España sobre las rentas eclesiásticas de sus reinos.

¿Le suena alguno? A mí no.(Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).