El sistema de salud en Aguascalientes está en riesgo y es muy vulnerable ante el aumento diario de casos de COVID en el estado, por lo que ingresar a un hospital se puede volver más complicado y difícil si se mantiene en ascenso el número de infecciones, advirtió el ex presidente del Colegio de Medicina Interna y médico infectólogo, Francisco Márquez Díaz.

El especialista comentó que los trabajadores de la salud que viven la experiencia más de cerca del COVID-19 en el estado, ven que nuestro sistema está en riesgo y es muy vulnerable, porque si bien se pueden armar camas, no es lo mismo improvisar a tener algo completamente establecido y funcional, lo cual incrementa el riesgo de mortalidad en la atención de pacientes y no depende de que los trabajadores de la salud no quieran o no puedan, sino que es una capacidad humanamente rebasada.

Reconoció que la situación de la pandemia se está complicando en el estado, luego de que los indicadores del Gobierno Federal señalan que Nuevo León y Aguascalientes son las entidades del país que tienen un 56% de ocupación de Terapia Intensiva. “Ese 56% que ellos marcan es la capacidad de armar terapias intensivas, no que tengamos esa fuerza de trabajo de Terapia Intensiva”.

Apuntó que la Terapia Intensiva prácticamente ya se rebasó desde hace mucho tiempo toda vez que en Aguascalientes no se llega a 90 camas. “No existe esa capacidad para atender a enfermos graves en Aguascalientes. Por arriba de eso, serán camas improvisadas y será personal con interés y con voluntad de cuidar a las personas más que con toda la experiencia para sacarlos adelante”.

Asimismo, dijo que Aguascalientes junto con Monterrey ocupan actualmente el primer lugar con pacientes intubados y la entidad está en riesgo de que la mortalidad sea extraordinariamente alta. En tal sentido, dijo que del 31 de marzo al 26 de agosto se tiene el registro de 442 defunciones por COVID en el estado, de los cuales 152 se han dado en 27 días continuos con muertes cada 24 horas.

Ante este panorama, el especialista urgió la necesidad de crear una campaña de aproximación con la población en los diferentes estratos sociales para concientizarlos sobre lo que está ocurriendo. “Los trabajadores de la salud necesitan el apoyo de la comunidad. Ellos nos buscan para que los ayudemos, pero no piensan que nosotros también necesitamos de su ayuda de quedarse en casa y no entrar en actividades que propaguen más la enfermedad”.