Mientras los policías se entretienen en perseguir y atrapar “bachicheros” y a uno que otro traficante de drogas, al que le encuentran un cargamento de diez gramos de marihuana, los cárteles que disputan la plaza de Aguascalientes mantienen una guerra sin cuartel para quedarse con el mercado.

A imagen y semejanza de otras entidades del país, que ya no cazan a sus adversarios en la calle sino que se introducen a sus hogares para asesinarlos, empieza a ser práctica común aquí, por lo que los narcomenudistas y los demás que están en ese medio saben que ningún lugar es seguro.

Al comienzo de la Feria Nacional de San Marcos se anunció la presencia de fuerzas federales en apoyo a las estatales y municipales, para cuidar el área en que convergen miles de personas, lo que fue festinado por las autoridades que se tomaron la foto del recuerdo con los participantes de ese operativo.

Por una feria segura, es el mensaje que dirigieron a los asistentes, de ahí que es común observar en todo el sector grupos de uniformados que recorren las calles y la sección de tapancos y restaurantes, con un parte diario “sin novedad”, ya que todo se ha concentrado en aprehender a valentones, exhibicionistas y alguno que creyó que en la “bola!” iba a pasar desapercibido pero fue ubicado por tener cuentas pendientes con la justicia.

A principios de abril el compromiso fue que no se descuidaría el resto de la ciudad y el estado, pero esto tiene sin cuidado a las bandas del crimen organizado, que una vez más demostraron que ellos se cuecen aparte, tan es así que el sábado pasado, a las 5.30 de la tarde, entraron a una vivienda del fraccionamiento Solidaridad I y acabaron a balazos con la vida de una persona, que según los agentes investigadores era un vendedor de drogas (acusación que se debe tomar con reservas, ya que es la forma más socorrida para restarle importancia a un hecho de esta naturaleza).

Ayer, como hoy, se hace ostentación de patrullas en el lugar del suceso, como si esto fuera suficiente para asustar y aprehender a los responsables, individuos que están capacitados para huir y en cuestión de minutos estar a varios kilómetros de distancia, mientras que los uniformados se dedican a “peinar” la zona con la esperanza de no toparse con ellos, ya que saben que están dispuestos a todo.

Este mes pasado el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer el vigésimo tercer levantamiento de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, correspondiente a marzo 2019, en el que el 58% de los aguascalentenses se mostraron inseguros en el lugar que viven, lo que significa la reprobación de los cuerpos de seguridad que no han sido capaces de atender una de las principales demandas colectivas.

La percepción de inseguridad es mayor entre las mujeres, con 79.6%, mientras que en los hombres fue de 69.2% y los lugares más peligrosos son los cajeros automáticos que se ubican en la vía pública, el transporte público, los bancos y las calles en que residen.

Hay desconfianza de ir por las calles, ya que los asaltos se dan por igual de día y de noche y sin importar que la persona sea mayor de edad, mujer o menor de edad, llegándose al grado de arrebatar la bicicleta a quien va a bordo de ella, o con pistola en mano despojar del vehículo a un automovilista.

Aunque estadísticamente Aguascalientes no figura en los primeros lugares más inestables del país, sí es preocupante que más de la mitad de los habitantes expresen el recelo que sienten dentro y fuera de su hogar, lo que debería obligar a las corporaciones policíacas a esforzarse más y evitar que esto siga avanzando. Ejemplos de incuria en otras partes hay muchos y de lo que actualmente los ciudadanos pagan las consecuencias, ante el embate incontenible de la delincuencia de todos los rangos.

FUE PEOR EL REMEDIO

Se desconoce de quien fue la idea de sacar de circulación a un número considerable de camiones del transporte urbano, presuntamente “para revisión”, sin tener un servicio alternativo, por lo que se provocó la agudización de los problemas.

Quienes sufren las secuelas son los usuarios, puesto que ningún funcionario público hace uso de estas unidades; si antes tardaban quince o veinte minutos, ahora es más de media hora y cuando arriban al paradero es porque vienen repletos, semejándose a los viejos micros de la Ciudad de México.

La reiterada exigencia social para que mejore el transporte colectivo no se soluciona con prohibir el desplazamiento de los autobuses fuera de norma, o llevarlos al “corralón”, si antes no se dispone de carros en el mismo número de los que dejaron de circular, cuestión que pudo haberse atendido con rentarlos.

Es incuestionable que el costo a pagar sería elevado, pero a final de cuentas, como dijera el de junto, del mismo cuero salen las correas, porque con los impuestos y derechos es puede sufragar la demanda de las empresas que los alquilan.

Si alrededor de 300 vehículos presentan diversas irregularidades, puede hacerse la verificación a razón de diez diarios y así no se desarticular el servicio, pero como lo hicieron es lanzarse a una alberca sin agua, al no tomar en cuenta a las miles de personas que por necesidad lo utilizan todos los días y ante la tardanza se ven obligadas a ir en taxi para llegar a su trabajo o centro de estudios, lo que esto significa en su economía personal y familiar.

La otra opción es crear una o más líneas independientes que sirvan de contrapeso a las actuales, con lo que unas y otras se verían obligadas a mejorar la atención por el bien de su negocio. Es una actividad rentable, tanto que familias completas son autobuseros de dos o tres generaciones, por lo que bastaría que se abriera las opciones y ya se verá lo favorable que le resultaría al público.

Aún cuando el transporte urbano presenta dificultades similares en prácticamente todo el país, es un asunto que cada ciudad o estado debe resolver de acuerdo a sus particularidades, lo que ojalá no se tarden  aquí, ya que un problema de estas características puede ser el detonante de algo mayor.

SÓLO ES EL INICIO

La Fundación Familiares de Alzheimer Aguascalientes considera que a mediados de mayo podría arrancar las obras de la construcción de la Estancia de Día y para finales de año puede estar funcionando la primera etapa, sin embargo para hacer realidad cada una de estas acciones y de otras igual de necesarias, se requiere que siga el apoyo de la sociedad. Son programas en los que también participa el gobierno del estado y que ojalá los once municipios se sumen y hagan una asignación económica, teniendo en cuenta que los pacientes son de toda la entidad, con lo que uniendo esfuerzos se puede alcanzar las metas que se ha propuesto la agrupación que encabeza Berta Dora Quezada Sánchez. Es una labor digna de elogio porque requiere de una entrega absoluta pero los resultados constituyen el mejor premio que pueda recibir.

  1. DE LOS ÁNGELES MORENO

En una de las varias visitas que hizo a Aguascalientes, la política recién fallecida María de los Ángeles Moreno Uriegas dejó sentir su destreza para responder a las preguntas “filosas”. Uno de los reporteros le dijo que si se sentía un dinosaurio, por aquello de los varios años que llevaba en la vida pública, y con una sonrisa respondió que en sus primeros años en la escuela habían estudiado a los “dinos”, que eran animales muy grandes y que tenían millones de años que habían desaparecido, entonces ella no podía ser uno de ellos. Moreno Uriegas fue una economista egresada de la UNAM y murió el pasado sábado 27 de abril en la Ciudad de México, lugar en que nació hace 74 años. Fue la primera mujer que presidió las cámaras de Senadores y de Diputados y la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal, además fue la primera en encabezar el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y estuvo como secretaria de Pesca y subsecretaria de Programación y Presupuesto.