El ex secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, se pronunció ayer en Aguascalientes por regresar al Seguro Popular, pero lamentablemente eso no sucederá, motivo por el cual urge que se emitan las reglas de operación del INSABI y, de esta manera, se garantice que los medicamentos estarán a tiempo en cada una de las entidades y para los diversos padecimientos.

Aseveró que la salud debe estar ajena a intereses o pugnas partidistas; antes, esto no sucedía en las diferentes administraciones federales, había continuidad, al fundamentarse en la ciencia, y se le consideraba una inversión, pero eso ha cambiado. El Gobierno de la República debe cumplir con su promesa de aumentar medio punto del PIB por año para salud.

Posteriormente, consideró que la vacuna del coronavirus tendrá que seguir aplicándose en años subsecuentes, tal y como ocurre con la de la influenza, pero lo ideal sería que se haga una vacuna mexicana con probada utilidad y que también resulte más económica, ya que todavía viene el tiempo para aclarar la conveniencia de la combinación de marcas de biológicos.

Aseveró que la atención de la pandemia es un tema de seguridad nacional, porque este virus ha matado a más gente en el mundo que en cualquier guerra mundial, motivo por el cual la gente debe respetar las indicaciones de la Secretaría de Salud: la sana distancia, el uso del cubrebocas, entre otras.

José Ángel Córdova recalcó que el INSABI no puede hacer bien las cosas cuando no se tienen las reglas de operación; desde ahí, se empezó con el pie izquierdo en el sistema de salud, y también cuando se descalifica a la industria farmacéutica nacional, la cual había sido la principal surtidora de todos los medicamentos, no sólo de los relacionados con el cáncer infantil.

Se necesita una reforma para recuperar el Seguro Popular, el cual estaba bien estructurado, había una distribución de los recursos de acuerdo a los trabajos que hacía cada estado. Ahora, no todas las entidades se encuentran afiliadas al INSABI; en consecuencia, los pacientes son los que sufren los problemas.

Ciertamente, existe corrupción, pero no por ella debe destruirse todo un sistema de salud que daba la solvencia a todas las instituciones que operan en el país, como la Secretaría de Salud, el IMSS, el ISSSTE, pero, lamentablemente, se quiso reinventar el hilo negro y eso generó deficiencias en todos los lugares, en la producción de medicamentos y ahora resulta que el 95% de los medicamentos que comprarán son de la industria nacional.

Aseveró que México no es un país de corruptos, aunque, en efecto, los hay, y deben ser sometidos a la ley para ser juzgados y que los metan a la cárcel.