Sostener un balón con la cabeza y hacer malabares mientras se mantiene el equilibrio sobre un monociclo bajo los rayos del sol no es pretexto para que este ejecutante callejero se proteja del COVID-19 mediante el uso de un cubre boca. Ayer, la cámara de El Heraldo captó esta imagen en el crucero de las avenidas Tecnológico y Aguascalientes. En todos los sectores sociales, esta prenda de protección llegó para quedarse… al menos por un tiempo. (Foto: Enrique de Santiago)