Es necesaria la existencia de una fuerza pública preparada para extinguir los brotes de violencia que vulneran a la ciudadanía, señaló el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Francisco Javier Avelar González.
Al encabezar la inauguración de XXVII Foro Regional para la Prevención de Conductas Criminógenas y Antisociales, destacó que la sociedad mexicana demanda sentirse segura para poder realizar sus actividades en paz y de esa forma ser productiva.
Indicó que gracias a las acciones de la fuerza pública es que se contienen los embates derivados de la delincuencia o de cualquier tipo de violencia, sea ésta de género, infantil o en contra de los propios individuos como en el caso de las acciones y los suicidios.
En ese sentido sostuvo que para erradicar esas problemáticas es necesario apostar por la educación, pues de esta forma hay capacidad de generar conciencia social y a la vez incrementar en las nuevas generaciones valores como el respeto, desde el punto de vista plural e individual.
Educar es sinónimo de prevención, agregó, al tiempo de reconocer el esfuerzo de la Policía Federal por abrir espacios en los que se abordan temáticas como las conductas criminógenas y antisociales.
Además, muestra su interés por vincularse con estudiantes y académicos para la generación y diseño de estrategias que abonen a combatir las problemáticas de este tipo y con ello mejorar el panorama nacional, agregó el rector.
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Sergio Alberto Martínez Castuera, dijo que si bien Aguascalientes está considerado uno de los estados más seguros del país, es necesario reforzar el tema de la prevención de la violencia y delincuencia.
Un estado que da seguridad, dijo, estimula la inversión, facilita la convivencia social, robustece las bases del desarrollo sostenido y contribuye a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
Lamentó que las adicciones, la violencia y el suicidio estén relacionados no sólo con elementos asociados al crimen, sino también con violencia escolar, familiar y social, sin distinguir condición social, edad o sexo, por lo que se necesitan policías capacitados para prevenir esos fenómenos.