El procurador estatal de Protección al Ambiente, Héctor Anaya Pérez informó que los centros de acopio -mejor conocidos como “chatarreras”- que operan con permiso de las autoridades, suman más de 200 en el estado. Se estima que por cada 10 establecimientos que operan debidamente, existe uno que lo hace en la informalidad.
El funcionario aseveró que las chatarreras irregulares ponen en peligro a las mismas personas que trabajan en los centros de acopio, así como a zonas habitacionales completas, motivo por el cual se trabaja actualmente con la coordinación de protección civil para identificar a esas personas que hacen acopio irregular de materiales de reciclaje.
A estas últimas, se atribuyen incendios y la propagación de fauna nociva, de manera particular en el municipio San Francisco de los Romo. Añadió que ponen en peligro a las mismas personas que trabajan en estos centros y a las zonas habitacionales aledañas. Anaya Pérez informó que ante esta problemática, se trabaja actualmente con la Coordinación de Protección Civil para quienes hacen acopio irregular de materiales de reciclaje.
En el caso de la industria de la transformación, el procurador dijo que las empresas cumplen en un 80% su obligación de recuperar los residuos de manejo especial que generan, para luego integrarlos al ciclo de reúso cuando éste procede.

SE CALCULA QUE existe en la entidad una población de 3,500 pepenadores. Ellos, suministran los materiales para reciclar a las chatarreras. Gracias a estas personas, se recupera el 20% de los residuos que se generan diariamente.