Con bombo y platillo las autoridades difunden que es un éxito el operativo “Barrio Seguro”, que consiste en detener a todos los ciudadanos que se encuentren en la vía pública, los que, tras someterlos a un registro de sus pertenencias personales, son sometidos a un interrogatorio para saber qué hacen en la calle y a qué se dedican, y basta un titubeo o que exija respeto a sus derechos para ser enviado ante el juez calificador, debiendo pagar una multa para recuperar su libertad, pese a que no cometió ningún delito.

El disimulo de diputados y regidores ante la serie de violaciones es habitual. Ellos y ellas pueden debatir toda clase de naderías pero no para demandar acatamiento de los cuerpos policíacos a la Constitución General de la República. Se dicen “representantes populares” porque ocupan una curul, pero están muy lejos de serlo, al ser incapaces de defender los más elementales derechos de los ciudadanos.

Periódicamente se presenta un informe de las aprehensiones que tuvieron lugar en la incursión que hacen en colonias urbanas y comunidades rurales, lo que pomposamente bautizaron como un programa “disuasivo”, bajo el supuesto de que se pretende “cuidar la integridad de las familias y sus bienes materiales”.

El titular de la Policía Municipal de Aguascalientes, Antonio Martínez Romo, sostiene que los recorridos que realizan sus muchachos “han impactado de manera positiva en las zonas catalogadas como focos rojos”, entre ellas Villas de Nuestra Señora de la Asunción, José Guadalupe Peralta Gámez, Valle de los Cactus, Pericos, Ojo de Agua, Insurgentes y José López Portillo.

La presencia del convoy es conocido como “la barredora”, al llevarse a cuanto cristiano se atraviese en su camino, lo que se hace a cualquier hora del día o de la noche. Del 1 de enero de 2017 al 15 de julio de 2019 se ha detenido a 169 mil 500 personas, por supuestamente “incurrir en faltas administrativas, como disturbios, ingerir bebidas alcohólicas y estupefacientes en la vía pública, además se presentaron 7 mil 835 detenciones por delitos del fuero común y 227 por delitos del fuero federal.

Martínez Romo supone que estas acciones contribuyen “en gran manera” al combate a las adicciones, sin embargo en la vida real los delitos de mayor incidencia que han tenido lugar en el presente año y que forman parte del Sistema Penal Acusatorio, fueron contra la salud, robo, lesiones y daño en las cosas, siendo los dos primeros los de mayor impacto, por lo que sólo la parte oficial mira como eficaz los arrestos que realiza.

Lo que no se alude es a cuánto asciende lo que ha ingresado en las arcas municipales para que los aprehendidos puedan recuperar su libertad, sanciones que van desde la más leve cuando dócilmente se dejaron conducir a las mazmorras, hasta aquellos que se resistieron a ser aprisionados y se les acusa de “resistencia de particulares”.

Aunque ya se ha señalado Con Usted, es necesario reiterar que quien ordena y participa en el “operativo barrio seguro” viola el Artículo 11 Constitucional: “Toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar su residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto y otros requisitos semejantes”.

Igual de contundente es el Artículo 16: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”.

Al igual que los legisladores, los distintas agrupaciones de abogados no han emitido un pronunciamiento, por lo que los “guardianes del orden” siguen aplastando los derechos de los ciudadanos, como es el de libre tránsito, porque además de ese programa está el que se lleva a cabo contra los automovilistas (retenes), que en cualquier parte pueden ser parados bajo el principio invertido, de que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario.

El único abogado que ha puesto los puntos sobre las íes ha sido Jesús Eduardo Martín Jáuregui, en un bien documentado artículo que publicó el pasado 17 de julio en este Diario, en su columna “Bullidero, pizca y pepena”.

EN ÓRBITA

El sábado próximo entrará en vigor la nueva marcación telefónica, que establece la eliminación de los prefijos 01, 044 y 045, por lo que la comunicación será sólo de 10 números, esto es, la clave de larga distancia más el número local, lo que será aplicable únicamente en teléfonos fijos.

De suma importancia es tomar en cuenta lo anterior para evitar que lo dejen fuera del ámbito, porque aún cuando no se hizo una campaña intensiva para que todo mundo estuviera en conocimiento de estos cambios, de cualquier manera se debe tomar en cuenta que a partir del 3 de agosto desaparecerán los prefijos citados, por lo que en el caso de Aguascalientes sólo deberá marcarse el 449 más los siete dígitos del teléfono local correspondiente, eliminándose el 01, y lo mismo sucederá con el resto del país, por ejemplo, para realizar una llamada a la Ciudad de México desde cualquier entidad del país, se debe marcar 55 más los ocho dígitos del número telefónico.

Aunque la medida fue avalada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) no estaba obligado a informar sobre ella y quienes sí debieron hacerlo eran las empresas de telefonía, pero fueron mínimas las acciones que llevaron a cabo, por lo que es fundamental que los ciudadanos lo consideren para que a partir del sábado puedan realizar llamadas sin problema alguno.

Es fundamental tener presente que estas disposiciones serán del teléfono fijo a un teléfono fijo, de la misma localidad, o a un teléfono móvil, ya sólo tendrán que marcarse los 10 dígitos del teléfono al que se comunicó.

Habrá un período de coexistencia, que permitirá que las personas se adapten entre la vieja y nueva marcación, además de que todas las compañías telefónicas tienen la obligación de atender y resolver las inquietudes o dudas que surjan con estas nuevas acciones.

Todo será cuestión de tiempo para acostumbrarse, como sucedió cuando se impusieron los mismos prefijos, que al principio causó confusión pero después se hizo algo tan rutinario que hasta la fecha no hay problema alguno, aunque en este caso puede ser más fácil el ajuste porque bastará con eliminar los prefijos.

EN ASCENSO

Pocas veces se aprecia lo que es común tener a la mano, sin embargo para llegar a ese punto hay que pasar por varias etapas y cada una igual de importante, como ocurre con el Hospital General de Zona Número Uno del Instituto Mexicano del Seguro Social (HGZ-1), más conocido como Clínica Uno, que comenzó en un pequeño edificio atrás del Templo de San Antonio y después, en 1966, se construyeron sus instalaciones “muy lejos”, ya que entonces la ciudad llegaba hasta el Barrio del Encino. De aquello hoy es sólo parte del anecdotario, que daba atención a los habitantes de todo el estado y varios municipios de Jalisco y Zacatecas. En la celebración del 53 aniversario, que tuvo lugar a finales del pasado mes de junio, el delegado estatal Diego Martínez Parra destacó que “se trata del primer hospital del IMSS en el estado, que hoy por hoy es considerado uno de los más modernos, con procesos totalmente digitalizados, tecnología médica de punta, personal altamente capacitado en 29 especialidades, infraestructura digna y funcional, pero sobre todo, programas de atención que buscan ser más cercanos al paciente”. Hay programas impensados en sus primeros años, como la atención hospitalaria a domicilio, la admisión de urgencias con criterios de seguridad para los pacientes, equipos de respuesta inmediata para embarazos de alto riesgo y pacientes con infarto agudo al miocardio, además de la actividad de quirófanos los 7 días de la semana para agilizar las cirugías. La Clínica Uno atiende actualmente a más de 350 mil afiliados y sus dependientes, y ya cuenta con dos hospitales hermanos, el HGZ-2 y el HGZ-3, lo que no obsta para que el HGZ-1 siga modernizándose.