Con más pena que gloria tienen lugar los cierres de campaña de los candidatos a diputados federales y locales y a las once alcaldías, en que lógicamente se auto-alaban y escuchan porras de los grupos afines (en tiempos pasados se les decía “acarreados”), que saben cumplir su papel, dándole cuerda a quien paga los refrescos, las tortas y en algunos casos el pasaje del autobús.

Como diría el clásico “no hay nada nuevo bajo el sol”, porque ciertamente, igual como ha sucedido en cada final del proselitismo, la o el candidato hace un recuento de las promesas y compromisos que asume en caso de salir electo, lo que asemeja a Santa Claus, que en plena canícula abre su costal de ilusiones y lo cual, que por regla general queda en eso, en sueños aldeanos.

Fueron, no uno ni dos, sino hasta tres cierres de varios candidatos al Ayuntamiento de Aguascalientes, en que el elogio de sí mismo fue la constante, porque bien saben que ocho de ellos dejarán de vivir días de satisfacción para regresar al ostracismo político, mientras que el ganador o ganadora tendrá tiempo de llevar a cabo sus planes. Son treinta y seis largos meses en que podrá acomodar las piezas para que más o menos den algún resultado.

Atrás queda la insatisfacción de la mayoría de los núcleos sociales más representativos de la entidad, a los que les pintaron un violín al no asistir a los debates que organizaron y a los que se habían comprometido a estar presentes, pero por “estrategia” decidieron algunos de ellos no acudir, suponiendo que su ausencia les daría varios puntos a favor, pero todo indica que es todo lo contrario, al menos en los grupos que fueron despreciados. En este sentido, lo que más les pudo fue que los vieran como a los conejos (chiquitos y orejones), cuando la realidad es que los candidatos son, en teoría, solicitantes de empleo y quienes se los pueden dar son los ciudadanos, en este caso son representados por las agrupaciones.

También a la zaga queda la afrenta que hicieron más de dos veces los abanderados panista y morenista, que sintiéndose ya en otra galaxia declinaron a última hora estar en el lugar del debate, lo que puede definir cómo será su actitud en caso de que alguno de ellos obtenga el triunfo, porque si en algo tan simple como era intercambiar puntos de pista y confrontar ideas con sus adversarios no lo hicieron, menos será en pleno ejercicio gubernamental, cuando va a ser materialmente imposible que Juan Pueblo se acerque a ellos.

Por si no fuera suficiente, han rechazado someterse a las reglas de la transparencia, por lo que, aún cuando no es obligatorio han rechazado informar cuál es su patrimonio y cómo lo obtuvieron, por lo que si esto se tratara de una empresa, sería muy difícil que les dieran trabajo.

Fabiola Gutiérrez Muñoz, presidenta del Colegio de Contadores Públicos, lo dijo y lo dijo muy bien: “bajo esas condiciones de poca respuesta voluntaria, es difícil depositar la confianza mediante el voto a quienes buscan regir los destinos de la sociedad aguascalentense, pero que no son transparentes”.

Actuar con claridad es una muestra de que no tienen nada oculto en su vida, por lo que al negarse a presentar datos básicos no les permite a los ciudadanos conocerlos mejor, de ahí que es lamentable que muy pocos haya atendido la invitación que se les hizo con bastante anticipación.

Hoy todo ello queda en la memoria de los ciudadanos, que llegado el momento sabrán definir si votan y de hacerlo, inclinarse por quien fue accesible en todos sentidos.

RECORDATORIO

Las empresarias de Aguascalientes plantearon los problemas que deben resolver quienes salgan electos, tanto a las presidencias municipales como a las diputaciones federales y estatales, principalmente que combatan la corrupción, que corrijan los servicios públicos que en varios sectores son marcadamente deficientes, que los apoyos públicos sean sin partidos o ideologías sino a quienes realmente los necesiten y que se haga un programa de combate a la violencia intrafamiliar.

Asimismo, que tengan presente que enfrentarán múltiples retos, principalmente la reactivación económica que de manera tozuda ha negado el Gobierno Federal, que dentro de los equipos de trabajo se incluya a mujeres capaces en la toma de decisiones, asimismo trabajar intensamente en la recomposición del tejido social y mejorar la seguridad pública.

Aunque parece mucho pedir es sólo un esbozo de lo que hace falta para que Aguascalientes recupere la paz social y sea una ciudad y estado en pleno ascenso productivo, que más allá de siglas y colores se vea por el bien de la sociedad, que a final de cuentas es la que sostiene el aparato público y por lo mismo debe de ser eficiente, oportuno y duradero.

FECHA ESPECÍFICA

El 3 de junio será una fecha muy especial para la Iglesia Católica, al celebrar el Jueves de Corpus, que como el año pasado tendrá lugar en Catedral y no en la Plaza de Armas, debido a que permanecen las restricciones a que obliga la pandemia, por lo que en aras de evitar que haya una concentración y ponga en peligro a los asistentes, máxime que aún sigue habiendo infectados y personas que fallecen por el coronavirus, se ha considerado hacerlo en el máximo recinto de la Diócesis, bajo las normas de cuidado que establecen la autoridades sanitarias.

La Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo tuvo lugar a finales del Siglo XIII, en Lieja, Bélgica, según explica el seminarista Manuel Alejandro Moreno Martínez en el artículo que publicó en el Correo Diocesano, aunque aclara que los encargados de propagar dicha festividad fue un Movimiento Eucarístico de la Abadía de Cornillón, apoyados por el obispo Alberto de Lieja” y que en básicamente celebra la presencia de Jesús en la Eucaristía.

Por su parte, el sacerdote Francisco Guzmán Salas afirma que “celebrar la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es celebrar el amor que Dios ha derramado sobre nosotros” y recuerda que en la antigüedad se hacía referencia a esta fiesta con otro nombre: Festum Eucharistiae (Fiesta de la Eucaristía), lo que perdura hasta estos días. “Es una solemnidad que tiene lugar el jueves posterior a la celebración de la Santísima Trinidad, otra celebración que con mucha devoción y amor hacia Dios manifestamos los católicos”.

En tanto, el presbítero José A. Zabalza Gulina, subraya que “la Trinidad Santísima es el inicio, camino y meta de nuestra vida cristiana; hacia ella tiende la esencia de nuestro existir y de ella toma su más profundo significado. De su libérrimo deseo de su amor hemos sido creados a su imagen y semejanza, para poder participar de su misterio, dándonos la capacidad de ser amados y amar, asociándonos a su vida divina por medio de Cristo”.

Rebeca Reynaud explica en su colaboración “La Santísima Trinidad, paradigma de la familia”, que la Trinidad “es un misterio que nos fue revelado por el mismo Jesús. Cristo enseña que él y el Padre son uno, y que, cuando deje este mundo, enviará al Espíritu Santo para que nos acompañe, nos ilumine y nos dé fuerzas. Jesús nunca usa la palabra Trinidad pero la Iglesia sí, y la ha aplicado a la unión de las tres Personas divinas”.

Dos ceremonias relacionadas que acercan más a los creyentes a su fe y al mismo tiempo la Iglesia contribuye para que exista esa proximidad, que sirva de camino y guía en el andar del creyente.

UNA VACILADA

La actual administración municipal capitalina (2016-2021) impulsó y aprobó la cancelación de todo tipo de plástico y sus derivados, lo que en su momento fue aprovechado para lanzarse loas a sí misma y emprender además una campaña en contra de los comerciantes que aún utilizan bolsas de polietileno, popotes y otros artículos similares, aplicándose severas multas, sin embargo no actúan con la misma energía cuando se trata de uno del mismo equipo, como se pudo apreciar en el cierre de campaña del sábado pasado, en que repartieron botellitas de plástico con agua y que la mañana de ayer tapizaban la parte baja de las graderías que ex profeso se pusieron en la plaza de armas. Sí, mano dura con los de afuera y extrema blandura con el contlapache.