Samuel Zárate

La Diócesis de Aguascalientes sigue huérfana, hoy se cumple un año del fallecimiento del Obispo José María de la Torre Martín, con lo que dio inicio la Sede Vacante que hasta hoy sigue vigente.

De la Torre Martín quien fue el VII Obispo de esta Diócesis, perdió la batalla contra el COVID, luego de permanecer hospitalizado durante 39 días, y a las 14:29 horas del 14 de diciembre las campanas de los templos del estado de Aguascalientes y municipios de estados vecinos comenzaron a llorar su pérdida.

De los siete pastores que han encabezado esta porción de la iglesia, 3 han sido de Jalisco, sólo uno fue originario de Aguascalientes, otro de la Ciudad de México, uno de Zacatecas y uno más de Michoacán. De los 7 sólo Salvador Quezada Limón fue nombrado obispo para hacerse cargo de la diócesis, pues los demás ya lo eran.

Desde la fundación de Aguascalientes en 1575, la población se ha caracterizado por su devoción y arraigada fe, en ese entonces era dependiente del Obispado de Guadalajara, sin embargo, al paso del tiempo la población y número de creyentes fue creciendo hasta que el 27 de Agosto de 1899 por decreto el Papa León XIII se creó la Diócesis de Aguascalientes, que en ese entonces contaba con sólo 6 parroquias; hoy cuenta más de 115.

Desde la creación de la diócesis pasaron más de 3 años y medio para que hubiera un Obispo, el primero fue el fraile Franciscano originario de la Ciudad de México José María de Jesús Portugal y Serratos, que había sido titular de las diócesis de Sinaloa y Saltillo; gobernó durante 10 años.

Después de más de cinco meses se nombró a Ignacio Valdespino y Díaz como titular de Aguascalientes, él estaba en la diócesis de Sonora y era originario de Zacatecas, al morir en el destierro por la Guerra Cristera, el siguiente nombramiento tardó 1 año 4 meses y fue designado José de Jesús López y González que hasta el momento ha sido el único originario de Aguascalientes y duró en la sede episcopal 21 años.

Luego, tras 1 año un mes vino el nombramiento como Obispo del párroco Salvador Quezada Limón, que hasta ahora ha sido el que más tiempo ha durado en el gobierno de la diócesis por más de 32 años y renunció por edad como lo establece el Código de Derecho Canónico.

Su sucesor Rafael Muñoz Núñez originario de Michoacán, fue nombrado 5 meses después y ejerció su ministerio por 14 años, hasta que cumplió 75 años y tuvo que renunciar canónicamente; en esa ocasión el nombramiento no tardó pues ese mismo día se dio a conocer que Monseñor Ramón Godínez Flores sería el VI Obispo de Aguascalientes.

Al fallecer Godínez Flores, fue nombrado, luego de 9 meses, José María de la Torre Martín que era Obispo Auxiliar de Guadalajara.

En la actualidad el pueblo católico del centro del país sigue a la espera de que Su Santidad el Papa Francisco nombre al VIII Obispo de Aguascalientes, mientras eso ocurre fieles se unen en oración por su pronta designación.

 

¡Participa con tu opinión!