A pesar de los amparos promovidos por empresarios del mezcal de Oaxaca para que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial retire la denominación otorgada en 2016, Aguascalientes ha logrado mantener ese reconocimiento y, por lo tanto, sigue dentro de la jugada, en espera de que el proceso judicial termine y puedan los productores locales explotar la bebida ancestral como tal, y no sólo como destilado.
El gerente del Comité Sistema Producto Maguey y Mezcal, Enrique Bañuelos Rayas, refirió que el estado de Sinaloa ha sido incluido en un proceso judicial similar, pues también se le ha declarado con denominación de origen y, en la publicación de ayer 12 de octubre, del Diario Oficial de la Federación, fueron incluidos con el reconocimiento de la DOM todos los municipios que están impugnados, pero que conservan ese registro por el IMPI, entre los que fueron incluidos los de Aguascalientes.
Por lo que respecta a los productores de Aguascalientes, Calvillo, Asientos, El Llano, Cosío, Rincón de Romos y Tepezalá, mantienen la lucha por conservar la denominación y poder, en su momento, vender como mezcal lo que se produce aquí, y que, por el momento, sólo pueden comercializarlo como destilado de agave, salvo los pocos que están en condiciones de exportar, que sí lo comercializan como mezcal.
Explicó que si bien no se han dado los resolutivos judiciales de los amparos que han protegido la denominación otorgada por el IMPI, el problema es que “los de Aguascalientes y otras partes del país, como Morelos y Estado de México, seguimos congelados para comercializar el producto como corresponde, pues si bien se tiene producción, no se puede explotar la denominación, pues no podemos vender como mezcal, sino sólo como destilado de agave”.
Esto hace que, en términos de aprovechamiento y desarrollo, sigan entrampados con las instituciones y dependencias de gobierno, que limitan los apoyos porque no se puede, presuntamente, vender como mezcal y explotar como correspondería a esta actividad, en la que se ha pedido apoyos para la inversión en desarrollo tecnológico de las unidades de producción, pues, cuando quede libre la denominación de origen, se necesitará dar empuje a este sector.