Sigue la incógnita en el caso Alec Baldwi

CDMX.-”Sí, yo era quien sostenía el arma. ¿Qué necesitas?”.
Alec Baldwin le responde así a un oficial que investiga qué pasó en el rodaje de Rust, un western que está protagonizando en el Bonanza Creek Ranch, popular locación para ese género fílmico en Santa Fe, Nuevo México. Es el miércoles 20 de octubre de 2021.
El icónico actor, de 63 años en ese entonces, viste como vaquero. Está hablando por celular e interrumpe la llamada. Al ser interrogado se muestra receptivo, abierto a cooperar con la policía luego de haber disparado un arma que no debería tener balas reales, pues están prohibidas, sino de utilería. Su semblante lo muestra entre asustado y desencajado.
Apenas unos minutos antes, en el ensayo de una escena al interior de una capilla de madera, hirió a dos compañeros de un balazo: a la cinefotógrafa Halyna Hutchins, entre abdomen y pecho, y al director del filme, Joel Souza, en un hombro.
Ambos están siendo evacuados en ambulancias. Por desgracia, Hutchins, de 42 años, muere poco después, en el hospital. Souza recibió el alta a los tres días.
Seis meses luego del fatal accidente, que le dio la vuelta al mundo y removió cimientos en Hollywood sobre los protocolos de seguridad en las filmaciones, el alguacil de Santa Fe, Adan Mendoza, liberó varias pruebas recabadas en la escena del crimen al interrumpirse el rodaje de Rust, cuyo productor más visible era Baldwin.
Numerosas imágenes, clips y entrevistas e interrogatorios a testigos, además de Baldwin, salieron a la luz.
La investigación criminal está “a punto de terminar”, afirmó ayer Mendoza, en un comunicado que acompañó el material divulgado. “Estimamos que se tratará de semanas y no meses”.
“Estamos esperando algunas cosas para el informe final, como el análisis de la pistola, de las balas, las huellas digitales y ADN. También, a que el forense termine su informe y más análisis de la información contenida en los celulares (de los implicados, especialmente Baldwin)”.
La encargada de armas del filme, Hannah Gutiérrez-Reed, demandó al proveedor de municiones acusándolo de dejar balas reales en los cartuchos de utilería.
“Siento que alguien es responsable por lo que pasó, y no puedo decir quién es, pero sé que no soy yo”, dijo Baldwin en una entrevista pasada. ( StafF/Agencia Reforma)

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