El Hospital Miguel Hidalgo trabaja al 140% de su capacidad, una situación que ya lleva tiempo ocurriendo, lo cual es alarmante y pone en evidencia la necesidad urgente de definir una postura clara y efectiva en cuanto al bienestar de los pacientes y del personal, afirmó el Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de dicho nosocomio, Francisco Javier Araiza Méndez.
Señaló que el desbordamiento no solo se debe a la alta demanda de servicios médicos, sino también a la constante llegada de pacientes del IMSS y del ISSSTE, lo que agrava aún más la situación.
A pesar de que el hospital cuenta con mucho espacio físico, indicó que la realidad es que faltan equipos funcionales y personal médico. Subrayó que esta carencia de recursos esenciales limita severamente la capacidad del hospital para operar de manera efectiva y brindar la atención necesaria a los pacientes. Añadió que la sobrecarga del Hospital Miguel Hidalgo contrasta con la baja ocupación en otros hospitales estatales, lo que resalta la necesidad de una mejor distribución de los pacientes y los recursos para aliviar la presión sobre el hospital.
Además, comentó que los trabajadores del Estado y otras dependencias que tienen atención médica en el IMSS terminan buscando atención en el Hospital Hidalgo, lo que refleja la gravedad de la situación en el sistema de salud a nivel nacional.
Ante esta situación, consideró que es imperativo establecer una estructura que permita desahogar dicho nosocomio y mejorar la productividad de otros centros de salud en la región. Esto es crucial no solo para el bienestar de los pacientes, sino también para garantizar que el personal médico pueda trabajar en condiciones adecuadas y con los recursos necesarios.

Así lo dijo: “Tercer Milenio, Hospital de la Mujer, el de Pabellón de Arteaga y de Calvillo, operan apenas al 30% de su capacidad”.