A partir del próximo lunes bajo estrictas medidas sanitarias y con el permiso de autoridades estatales, organizadores de eventos sociales y prestadores de servicios afines podrán reanudar actividades después de permanecer inactivos durante casi cuatro meses a consecuencia del periodo de confinamiento provocado por la pandemia del COVID-19.

De manera conjunta y tras analizar detenidamente las medidas que deberán de establecer los organizadores de eventos sociales para evitar la propagación del mencionado virus, el secretario de Turismo y el director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Humberto Montero de Alba, y Octavio Jiménez Macías, respectivamente, indicaron que estarán al pendiente para que al igual que otros sectores productivos que en su momento lograron obtener el visto bueno de las autoridades para poder trabajar, cumplan de manera cabal con las nuevas disposiciones.

El protocolo en materia de protección contra riesgos, destaca principalmente que los salones dedicados a eventos sociales deben trabajar al 50% de su capacidad, a fin de garantizar la sana distancia entre los asistentes, así como prohibir el uso de pistas de baile para evitar la cercanía entre personas y restringir el área de juegos infantiles.

De igual manera, establece que asistentes y prestadores de servicios deberán cumplir con las principales medidas de prevención contra el COVID, como el uso de cubrebocas, tapete sanitario, toma de temperatura y uso de gel antibacterial; además de colocar señalética que indique el lavado de manos y garantizar la sanitización periódica de las áreas de uso común.

De acuerdo a empresarios del sector, las pérdidas económicas ocasionadas por la suspensión en sus servicios desde marzo pasado a la fecha, ascienden a alrededor de 200 millones de pesos, tras la cancelación de 500 eventos y 1,500 más que fueron aplazados.