Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

La corrupción no se acabará desapareciendo organismos o instituciones, sino denunciando y persiguiendo el delito, “no mediante encuestas” sino por medio de procesos que legalmente están establecidos, expresó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Pedro Gutiérrez Romo.
Resaltó que los fideicomisos, de los que su futuro está en manos de legisladores federales, deberían ser rescatados, pues “no es creíble que en los 109 se haya encontrado mal manejo de recursos o en su operación”.
Consideró que la propuesta presidencial de desaparecerlos está mal enfocada, pues de tener la necesidad de acabar con la posible corrupción que pudiera haberse encontrado en varios de ellos, no tendría por qué destruir a todos los fideicomisos, antes bien, atacar el cáncer provocado, corregir y castigar a los responsables de los actos anómalos, pero de ninguna manera dejar sin el apoyo a quienes dependen o se apoyan de esos esquemas.
Hay fideicomisos muy reconocidos por su influencia y trayectoria en el ámbito de la economía, la investigación, la educación y la vida social, de ahí que no es viable que se “borren de golpe y porrazo, pues no puede ser que todos sean corruptos, hay que rescatar a todos los que son valiosos”.
Lo que debe dejarse en claro, subrayó el presidente de la cúpula empresarial, es que el Gobierno tiene la obligación de dar apoyos a distintos entes que garanticen bienestar al país, entre ellos los dirigidos a la ciencia, a la investigación, al campo, al Fonden.
Insistió en que hay fideicomisos ya consolidados, por lo que “si se ha encontrado corrupción en ellos, que se corrija y se sancione, pero no se desaparezcan porque el daño que dejarán será mayor”.
Finalmente, Gutiérrez Romo criticó que con la eliminación de los 109 fideicomisos, el Gobierno Federal pretende crear un fondo común, “del cual como muchos otros recursos, no tenemos la certeza del uso que se dará y cómo operará. Cada día se vuelve más nebulosa la administración y más posible la corrupción”.