Enfrentar la pérdida de un ser querido no solo implica lidiar con el duelo, sino también asumir una carga económica que para muchas familias resulta difícil, señaló el asesor financiero Gerardo Sánchez Herrera. Explicó que los costos de los servicios funerarios en México hacen necesaria una planificación anticipada, especialmente en el contexto económico actual que impacta los ingresos de miles de familias.
Actualmente, un servicio funerario de nivel medio ronda los 50 mil pesos, aunque este monto puede elevarse según la elegancia del servicio. Un ataúd de madera de caoba o pino puede llegar a los 100 mil pesos, lo que representa un gasto significativo para una familia que debe enfrentar de manera imprevista el fallecimiento de un ser querido.
En cuanto a la cremación, el costo oscila entre 8 mil y 20 mil pesos, dependiendo de la funeraria, siendo una opción más económica que un entierro tradicional. Sin embargo, pueden sumarse gastos como la adquisición de un nicho en una iglesia o cementerio.
Sánchez Herrera advierte sobre el «predial funerario», un impuesto anual por el lote donde reposan los restos, cuya falta de pago puede complicar los trámites. Recomienda a personas de 50 años o más considerar la contratación anticipada de estos servicios, aprovechando planes de financiamiento y pagos a plazos que permiten reducir los costos hasta en un 50%.